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La apicultura se digitaliza: colmenas inteligentes ganan terreno

Las colmenas son cada vez más inteligentes.
abejas melíferas entran y salen de una colmena automatizada con control climático desarrollada por Beewise.
Las colmenas se están volviendo inteligentes, a medida que las empresas tecnológicas dedicadas a la apicultura ofrecen servicios de polinización de precisión a los productores. En esta fotografía tomada en 2023 cerca de Burlington, Washington, abejas melíferas entran y salen de una colmena automatizada con control climático desarrollada por Beewise. (TJ Mullinax/Good Fruit Grower)

Por una parte, son negocios tecnológicos de reciente creación, y por otra, son apicultores: se trata de nuevas empresas que combinan sensores, robótica y etiquetas de trazabilidad con prácticas apícolas ancestrales para vender polinización de precisión a los productores.

Estas empresas de servicios apícolas buscan brindar tranquilidad a los productores al mostrarles la fortaleza de sus colmenas. Los defensores del sistema afirman que estas herramientas ofrecen transparencia y sosiego en una época del año en la que la incertidumbre genera altos niveles de estrés.

“Hay demasiado en juego durante ese breve periodo”, afirmó Keith Veselka, socio gerente de NWFM, una empresa de administración de huertas en Washington, reconocida por su temprana adopción tecnológica.

Dos nuevos negocios californianos, BeeHero y Beewise, se han asociado con apicultores para crear empresas de polinización que se comercializan directamente a los productores, ofreciéndoles un panel informático de datos que les ayuda a tomar decisiones sobre la ubicación de las colmenas, su retirada y los polinizadores. Por su parte, la empresa canadiense, Nectar, abastece a los apicultores con etiquetas de trazabilidad RFID (pequeños dispositivos electrónicos que se comunican con otros dispositivos mediante ondas de radio).

Las tres empresas cuentan con fundadores con experiencia en apicultura y tienen como objetivo ayudar a los apicultores a mejorar la salud de las abejas de todo el país.

La pérdida de colonias de abejas melíferas es un problema recurrente desde hace décadas, pero últimamente se ha intensificado. En enero, los apicultores informaron que más del 50% de sus colonias habían muerto o las colmenas habían sido abandonadas durante el invierno, lo que representó un golpe financiero de USD $139 millones, según una encuesta anual realizada por varios grupos apícolas.

“En California estamos experimentando una crisis bastante grave”, afirmó Itai Kanot, director general de crecimiento de BeeHero.

BeeHero

En BeeHero todo gira en torno a los datos.

La empresa, con sede en Fresno, California, contrata a apicultores y coloca colmenas, a las que luego equipa las colonias tradicionales con sus sensores. Afirman ser el mayor proveedor mundial de servicios de polinización, con más de 300,000 colmenas que atienden 200,000 acres. Uno de sus principales mercados son las semillas de hortalizas.

Durante los años 2023 y 2024, BeeHero se instaló en la huerta inteligente de la Universidad Estatal de Washington (WSU) ubicada cerca de Mattawa, Washington. Esta huerta cuenta con bloques adyacentes destinados a pruebas tecnológicas en manzanos de las variedades WA 38 y Cripps Pink. En abril, durante una visita de Good Fruit Grower, las colmenas cuidadosamente cableadas y equipadas con sensores inteligentes, se integraban perfectamente con el mapeo de floración mediante drones, los ensayos de riego automatizado y los sensores de datos meteorológicos de última generación implementados en los bloques.

BeeHero monitoriza la actividad de las abejas
BeeHero monitoriza la actividad de las abejas dentro de las colmenas mediante sensores de temperatura, humedad, población y tránsito (arriba), todos conectados a la nube a través de puertas de enlace (abajo a la izquierda) fijadas a colmenas y postes enrejados. Esta foto fue tomada en abril de 2024 en la huerta inteligente de la Universidad Estatal de Washington en Mattawa. Allí, el sistema utiliza pequeños sensores auditivos del tamaño de una baya (abajo a la derecha) capaces de registrar si una abeja pasa volando junto a una flor o se detiene a recoger polen. (Fotos superior e inferior izquierda: TJ Mullinax/Good Fruit Grower. Foto inferior derecha: Cortesía de BeeHero)

La empresa instaló el equipo que usaría cualquier cliente productor: sensores que miden la temperatura, la humedad y el sonido dentro de las colmenas, así como sensores auditivos colocados en el terreno, capaces de distinguir entre el zumbido de una abeja que poliniza y extrae néctar de una flor, y el de otra que simplemente pasa volando.

No obstante, para aprovechar la misión de investigación de la huerta inteligente, BeeHero añadió más dispositivos a las colonias: cámaras de rastreo, una estación meteorológica, trampas de polen, balanzas y contadores de abejas.

Veselka, responsable de los terrenos donde se desarrollan las pruebas de la huerta inteligente, buscaba determinar qué árboles polinizadores resultaban más atractivos durante la floración de la variedad WA 38. En los bloques analizados, durante los dos últimos años, los manzanos silvestres Evereste superaron en atractivo a las variedades Snowdrift y Granny Smith, según datos extraidos del equipo base de BeeHero.

“Lo controlaban muy bien, algo que antes no se podía hacer”, explicó Veselka.

Con el tiempo, los agricultores podrían utilizar los datos para establecer puntos de referencia claros en sus objetivos de polinización y solicitar el número exacto de colmenas necesarias, en lugar de asumir que tener más colmenas es siempre preferible, y limitarse a esperar lo mejor, dijo Kanot.

“Con nosotros hay más que esperanza”, afirmó.

Beewise

La nueva empresa de Silicon Valley, Beewise, se basa en la automatización, combinando cámaras con un ordenador dentro de una colmena climatizada que no solo supervisa las colonias, sino que también las alimenta, ajusta sus condiciones ambientales, mueve los marcos y aplica calor para el tratamiento contra el ácaro Varroa.

“Hemos construido una colmena robótica”, afirmó Saar Safra, fundador director ejecutivo de Beewise.

La empresa se asoció con apicultores bajo un modelo de reparto de beneficios para suministrar colmenas denominadas BeeHomes, en cada una con capacidad para unas 10 colonias. En conjunto, han instalado más de 250,000 colonias en todo el mundo, según Safra.

Los marcos abejeros de las abejas se almacenan en las unidades BeeHome
Los marcos abejeros de las abejas se almacenan en las unidades BeeHome de la empresa Beewise —como ésta, ubicada en una huerta de almendros de California— las cuales están equipadas con escaneo informático y tratamientos robóticos diseñados para garantizar la salud de las abejas.(Cortesía de Beewise)

La tecnología de cada BeeHome mide y cuantifica, marco por marco, la actividad de las abejas, la salud de las crías, el volumen de polen, entre otros parámetros. De otro modo, los productores y apicultores tendrían que realizar todas estas tareas a mano.

Las colonias de abejas y sus marcos se colocan dentro de una caja aislada con paneles solares. Un brazo robótico, provisto de cámaras, se desliza por la parte superior hacia delante y hacia atrás para levantar, escanear y manipular los marcos según sea necesario.

paneles informáticos, como éste de Beewise, que permiten controlar en tiempo real la salud de las colmenas o los marcos
La mayoría de las empresas que ofrecen polinización inteligente proporcionan a los agricultores paneles informáticos, como éste de Beewise, que permiten controlar en tiempo real la salud de las colmenas o los marcos.(Cortesía de Beewise)

La BeeHome también puede cerrar completamente las puertas para confinar a las abejas durante la aplicación de pesticidas, ya sea automática -cuando los sensores detectan la presencia de químicos- o según las instrucciones de los apicultores a través de la aplicación.

En cuanto al seguimiento de la polinización sobre en campo, esta tarea recae en los trabajadores. La empresa cuenta con unos 200 empleados, entre ellos “expertos en visitas a árboles” quienes observan cómo las abejas interactúan con las flores y registran los datos en el tablero para alimentar al sistema informático.

Según Safra, Beewise también cuenta con clientes del sector de los árboles frutales y las bayas en Washington.

Nectar

Nectar, de Montreal, Canadá, comercializa sus etiquetas de identificación por radiofrecuencia junto con su software especializado para apicultores. Sin embargo, los productores también podrían beneficiarse de los datos generados, según el director general, Marc-André Roberge. Esto podrían colaborar con sus apicultores para ajustar las prácticas agrícolas y mejorar la salud de las colmenas en función de la información recopilada.

Algunos apicultores utilizan Nectar con BeeHero.

“Si trabajas con un apicultor que utiliza Nectar, estas cuidando la resiliencia de tu cadena de suministro”, afirmó Roberge.

La empresa Nectar, en Montreal, Canadá, ofrece a los apicultores sistemas de seguimiento y trazabilidad mediante etiquetas de identificación por radiofrecuencia.
La empresa Nectar, en Montreal, Canadá, ofrece a los apicultores sistemas de seguimiento y trazabilidad mediante etiquetas de identificación por radiofrecuencia. (Cortesía de Nectar)

El coste

Los precios de los servicios apícolas siempre han variado según el mercado, la geografía y el cultivo. Sin embargo, tanto Beewise como BeeHero afirman que mantienen tarifas, equivalentes a las de los servicios convencionales con colmenas de madera, con la expectativa de obtener colmenas más resistentes y una polinización más precisa.

Sin embargo, Brandon Hopkins, experto en abejas melíferas de la WSU, sospecha que es inevitable que esta información adicional costará más a los productores, porque exigirá más trabajo a los apicultores para garantizar la calidad contratada y la uniformidad de sus colmenas. Con algunos cultivos, particularmente las semillas de hortalizas, los productores pagan una cuota superior por el número de marcos y otros indicadores de la fortaleza de las colmenas.

“Si se empieza a exigir calidad, generalmente hay que pagar por ello”, afirmó Hopkins, profesor adjunto de investigación en entomología.

Incluso con métricas y automatización, la calidad de una colmena sigue dependiendo del cuidado que los apicultores le proporcionen antes y después de la polinización. La mayoría realiza esta tarea adecuadamente, indicó Hopkins, aunque ocasionalmente algunos colocan colmenas en mal estado. En el caso de los productores que manejan sus propias colmenas, es posible que solo inspeccionen alrededor del 10% de ellas.

Hopkins continúa recomendando a los productores que lo hagan, incluso contando con los datos proporcionados por de las nuevas empresas. Señala que hasta ahora no ha observado investigaciones independientes validen las mejoras en la calidad que estas empresas de agrotecnología afirman ofrecer.

Beewise ha participado en jornadas de campo sobre arándanos organizadas por la WSU en el condado de Skagit, así como en proyectos de investigación en la Universidad de Auburn, Alabama, centrados en evaluar su tratamiento contra ácaros mediante cámaras de calory estudios realizados en la Universidad de California en Davissobre el comportamiento en la entrada de las colonias de abejas, según Safra. Por su parte, BeeHero ha colaborado en un proyecto sobre orientación de colmenas con investigadores del Departamento de Agricultura de EE.UU (USDA). En Arizona, en pruebas de evaluación de productos con una empresa israelí de semillas y en investigaciones universitarias en Israel y Alemania.

Algunos apicultores de California siguen siendo escépticos, afirmó Ryan Burris, presidente de la Asociación de Apicultores del Estado de California. Les atrae la idea de contar con sensores que les informen sobre la fuerza de la colmena, pero señalan que aún no han validado las tecnologías de BeeHero y Beewise. Según Burris, La pérdida de colonias en 2025 reflejan esa falta de resultado comprobados.

“Estas empresas tecnológicas no lo vieron venir”, dijo Burris, propietaria de Park Legacy Queens, ubicado en Palo Cedro. “No nos advirtieron. No hicieron nada para evitarlo”.

Algunos miembros del grupo trabajan con BeeHero o Beewise, dijo, pero consideran que impulsar el acceso a tierras forrajeras diversas, mejorar el tratamiento contra los ácaros y establecer relaciones de confianza con los productores son más importantes que adoptar la tecnología de sensores emergente.

BeeHero no pretende sustituir estos aspectos, aseguró un portavoz de la empresa en un correo electrónico, y los analistas de la compañía han pronosticado problemas de salud en alguna de las colonias que supervisan.

La tecnología y la apicultura tradicional pueden trabajar juntas, afirmó el representante de BeeHero. “Creemos que no hay una solución única a los problemas de las abejas”, añadió. •

Este artículo ha sido traducido por Jean Dibble y revisado por Jutsely Rivera. Puede ponerse en contacto con Jean en jean@goodfruit.com.