
La reunión anual de la Asociación de Árboles Frutales del Estado de Washington, realizada el martes 9 de diciembre en el marco de la conferencia de tres días en Wenatchee, Washington, arrancó en medio de un ambiente cargado de preocupación: productores sin beneficios, fruta sin cosechar, precios desplomados y trabajadores ganando mucho menos. En ese contexto, Francisco Sarmiento, del Wenatchee Valley College, abrió la sesión intentando suavizar los ánimos. También dio una bienvenida optimista a quienes suelen estar infrarrepresentados en el sector, diciendo: “Me complace ver a tanta gente nueva, jóvenes y damas”.
El primer debate, en formato de mesa redonda, giró en torno al tema del día — la perseverancia — y contó cuatro panelistas que compartieron sus perspectivas desde distintos ángulos.
El desafío de hacer más con menos, una realidad para todos, dio motivo a este sabio consejo de Apolinar Ángel, supervisor de Zirkle Fruit Co. y residente de Royal City: “Escuchen a los propios trabajadores. Los que van de rancho en rancho han visto cómo se hacen las cosas. A veces tienen mejores ideas”.
En cuanto a las estrategias para enfrentar esta grave situación económica, Alberto Acevedo, supervisor de Washington Fruit Growers, y también residente de Royal City, opinó que, “el trabajo a destajo permite a la gente ganar más. Trabajar por horas ya no funciona”.
“Lo más importante es que la moral se ha visto afectada”, lamentó José Ramírez, gerente de KS Manzana, otro residente de Royal City, al referirse al impacto de las nuevas leyes sobre horas extras. “Antes, trabajar más significaba llevar más dinero a casa. Simplemente, hay menos dinero en general”, añadió Ángel.
Se debatió animadamente sobre los retos a los que se enfrentan los supervisores de trabajadores con visas H2A. Vidal Guizar, gerente de Douglas Fruit, y residente de Basin City, así como cuarto miembro del panel, señaló que el mayor problema es la integración social. Algunos trabajadores H2A expresan: “¿Cómo puede una mujer darme órdenes?”. Varias cuadrilleras entrevistadas tras la reunión corroboraron la afirmación de Guizar.
“Algunas personas vienen con un objetivo claro en mente: Vienen a trabajar”, explicó Ángel. “Otras, sin embargo, vienen como de paseo”. Añadió que “la formación de los supervisores y jefes de equipo es importante”.
Por último, cuando se les preguntó qué habilidades de liderazgo habían puesto en práctica durante estos tiempos difíciles, varios miembros del panel mencionaron el Programa de Educación para Empleados Hispanos de Huertos (HOEEP) de Saramiento. “El HOEEP nos ayudó mucho”, señaló Acevedo, mientras que Guizar añadió: “Para mí, fue el PLA (Programa de Liderazgo Agrícola). Lo recomiendo. Ha tenido un gran impacto en nuestras vidas”.
Los temas de la educación, la formación y el liderazgo como herramientas para hacer frente a los retos a los que se enfrenta el sector se mantuvieron a lo largo de toda la jornada. •
