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La cosecha nocturna se vuelve una práctica habitual

Cosechar de noche ya es lo suficientemente común como para justificar cursos de seguridad.
En 2014, cerca de Quincy, Washington, una cuadrilla de Stemilt Growers cosecha manzanas por la noche en plataformas motorizadas como prueba piloto. Sin embargo, la ola de calor de 2021, que batió récords meteorológicos, hizo que la recolección nocturna de fruta se volviera más común, al punto que las empresas comenzaron a redactar protocolos de seguridad y capacitar a los trabajadores. (TJ Mullinax/Good Fruit Grower)
En 2014, cerca de Quincy, Washington, una cuadrilla de Stemilt Growers cosecha manzanas por la noche en plataformas motorizadas como prueba piloto. Sin embargo, la ola de calor de 2021, que batió récords meteorológicos, hizo que la recolección nocturna de fruta se volviera más común, al punto que las empresas comenzaron a redactar protocolos de seguridad y capacitar a los trabajadores. (TJ Mullinax/Good Fruit Grower)

La cosecha nocturna, que en su momento fue una respuesta de último recurso ante un calor extremo, se ha vuelto ahora tan habitual que las empresas agrícolas se aprovisionan con antelación de luces de reflectores y organizan cursos de seguridad.

En general, los trabajadores siguen realizando la mayor parte de sus tareas a la luz del día y desde el amanecer. Sin embargo, a partir del año 2021 cuando una ola de calor sin precedentes azotó el Noroeste del Pacífico -un fenómeno metrológico que llegó a conocerse como la “cúpula de calor”- comenzaron a fichar antes del amanecer para asegurarse de que la fruta llegara a tiempo y de cumplir su hornada antes que el calor fuera excesivo.

“Lo tienen muy en cuenta”, afirmó Javier Ortiz, supervisor de seguridad de Mount Adams Fruit, refiriéndose a los trabajadores, “Es por su bien. Si dejáramos de trabajar, no cobrarían”.

En gran parte, los directivos afirman que a los empleados les agradan los cambios y no esperan a que el calor alcance niveles récord para adelantar el inicio de la jornada.

“Se ha convertido en una conversación bastante habitual”, afirmó Dale Goldy, propietario de G2 Orchards, cerca de Mattawa, Washington.

Además, en 2022, Oregón promulgó una normativa para proteger a los trabajadores de los efectos del calor, que exigía descansos adicionales, controles de salud y otras medidas según sean los distintos umbrales de temperatura. En 2023, Washington aplicó su propia regulación sobre el calor, mientras que California cuenta con normas de protección contra el calor desde 2006.

Hoy en día, las empresas agrícolas reservan con antelación las torres de iluminación para las huertas, las utilicen o no. Además, se aseguran de contar con linternas frontales y baterías de repuesto.

En junio de 2021, durante una ola de calor que llegó a conocerse como la “cúpula de calor” (heat dome), un supervisor inspecciona la calidad de cerezas de Skeena bajo la luz de reflectores alquilados. Aunque en aquel entonces algunas huertas tuvieron problemas para encontrar suficientes torres de iluminación que se pudieran alquilar, ahora los gerentes a veces las reservan con antelación para obtener un descuento, tanto las necesiten finalmente o no. (Ross Courtney/Good Fruit Grower)
En junio de 2021, durante una ola de calor que llegó a conocerse como la “cúpula de calor” (heat dome), un supervisor inspecciona la calidad de cerezas de Skeena bajo la luz de reflectores alquilados. Aunque en aquel entonces algunas huertas tuvieron problemas para encontrar suficientes torres de iluminación que se pudieran alquilar, ahora los gerentes a veces las reservan con antelación para obtener un descuento, tanto las necesiten finalmente o no. (Ross Courtney/Good Fruit Grower)

El trabajo nocturno en cultivos especializados no empezó en 2021. Actividades como la colocación de colmenas, el control de heladas y la fumigación se realizaban habitualmente durante la noche.

La cosecha nocturna es algo reciente, pero en 2014, Stemilt Growers experimentó con la cosecha de noche de manzanas en plataformas en sus huertas de Quincy, Washington. Hoy en día, cosechan por la noche, incluso con un clima agradable, para cortar la fruta madura, dijo Bernardo Reyes, gerente de huertas de la zona de Quincy.

“La madurez de la fruta determina la cosecha, por lo que, si un bloque avanza rápidamente, entonces la cosecha nocturna es indicada para poder cortar la fruta del árbol a tiempo”, explicó Reyes. “En esos casos podemos trabajar día y noche. También ayuda en los periodos calurosos… porque activamos técnicas de refrigeración en la huerta durante el calor del día mientras pausamos la recolección”, explicó.

En materia de seguridad, los empleados de las huertas se están formando específicamente para el trabajo nocturno.

En Mount Adams Fruit, antes de la llegada de las cuadrillas, Ortiz recorre los bloques para detectar y señalar los peligros potenciales. Por ejemplo, apuntando una lámpara a una horquilla de carretilla elevadora que, de otro modo, quedaría oculta en la sombra. También orienta hacia abajo las torres de iluminación de la empresa para reducir el deslumbramiento en los trabajadores que mantienen la mirada a nivel del horizonte.

A continuación, Ortiz comienza cada turno de trabajo nocturno con una sesión informativa de seguridad, en la que recuerda a los trabajadores sus responsabilidades. Reparte linternas frontales a todos, y los supervisores llevan chalecos reflectantes para que puedan ser ubicados con facilidad. Los conductores de tractores también llevan linternas frontales, aunque la ley estatal ya exige el uso de las luces del vehículo.

Los trabajadores suelen informar a él y a los encargados sobre la presencia de peligros como alambres de espaldera innecesarios, así como qué tipo de lámparas prefieren.

En sus sesiones informativas, Ortiz insiste en la importancia de descansar adecuadamente antes y después de los turnos nocturnos. El día anterior, los encargados terminan sus jornadas antes para pasar por las viviendas de los trabajadores y ajustar el aire acondicionado para que sean más cómodas. (Ya no permiten que los propios trabajadores controlen los termostatos, debido a desacuerdos previos.)

Por la noche, tanto las sombras como el deslumbramiento representan riesgos para la seguridad. No obstante, encargados y responsables afirman que la luz artificial dirigida directamente a la zona de trabajo puede mejorar la visibilidad. En la imagen de 2024, Ulises Navarro realiza labores de poda para Stemilt bajo la iluminación de la plataforma. (TJ Mullinax/Good Fruit Grower)
Por la noche, tanto las sombras como el deslumbramiento representan riesgos para la seguridad. No obstante, encargados y responsables afirman que la luz artificial dirigida directamente a la zona de trabajo puede mejorar la visibilidad. En la imagen de 2024, Ulises Navarro realiza labores de poda para Stemilt bajo la iluminación de la plataforma. (TJ Mullinax/Good Fruit Grower)

Las cerezas son el cultivo, más que ningún otro, que se corta por la noche, pero unas cuantas veces Mount Adams también ha cosechado peras de noche durante las olas de calor de agosto. Es más difícil, comentó Ortiz.

Una cuadrilla dedicada a la cosecha de cerezas se desplaza de árbol en árbol como una unidad centralizada, y los trabajadores cobran por cada cubo que vierten en contenedores colectivos. En cambio, durante la cosecha de las peras, cada trabajador o equipo de trabajadores utiliza su propio cubo individual, por lo que se trabajan más alejados unos de otros.

La empresa lleva cuatro años consecutivos realizando al menos una o dos cosechas nocturnas por temporada.

“Todavía no hemos sufrido ningún accidente”, afirmó Ortiz.

Datos evasivos

El Departamento de Trabajo e Industrias del Estado de Washington (Washington State Department of Labor and Industries) no impone una normativa específica sobre la seguridad durante el trabajo nocturno, pero todas las huertas están obligadas a redactar un programa de prevención de accidentes (APP, por sus siglas en inglés) adaptando a los riesgos presentes en su terreno. Ese requisito también abarca los peligros asociados con la oscuridad.

“En la medida en que los riesgos sean diferentes o se vean agravados por el trabajo nocturno, es de esperar que el APP de la empresa los tenga en cuenta”, explicó Dina Lorraine, portavoz del departamento.

El Washington Farm Bureau, que asiste a los productores a la gestión de las reclamaciones por lesiones, no ha detectado diferencias en los índices de accidentes de trabajo según la hora del día, dijo Jeff Lutz, director del programa de calificación retrospectiva del organismo.

Según Eddie Kasner, profesor adjunto de seguridad y salud en el trabajo de la Universidad de Washington, los turnos nocturnos presentan ciertas desventajas en materia de seguridad. Por un lado, eliminan la amenaza inmediata del calor extremo para la salud, pero por otro, los riesgos físicos son más difíciles de detectar, y las personas deben de trabajar con ciclos de sueño interrumpidos.

“Si yo estuviera al mando, no diría: ‘No trabajes de noche’, solo diría: ‘Prepárate’”, afirmó Kasner, también director de divulgación del Centro de Seguridad y Salud Agrícola del Noroeste del Pacífico (Pacific Northwest Agricultural Safety and Health Center).

En el sector de la construcción, el trabajo nocturno provoca más y peores lesiones según un análisis de seis años de siniestros laborales en Oregón, publicado en 2020 en la revista Journal of Occupational Health. Los autores concluyeron que las lesiones en turnos nocturnos eran más graves, tenían costes médicos medios más elevados y mantenían a los trabajadores de baja por más tiempo.

California cuenta con normas de seguridad específicas para el trabajo agrícola nocturno. El estado exige que se celebren reuniones de seguridad antes de cada turno, que se distribuya ropa de alta visibilidad a todos los trabajadores y que se les obligue a usarla. Las normas estipulan cuánta luz (medida en candelas-pie y lux) se necesita para las distintas tareas y zonas, como caminos o maquinaria con piezas móviles. La normativa incluso especifica en que puntos debe el responsable de seguridad medir esa iluminación.

En 2021, torres de luz artificial iluminaban una cosecha de cerezas en curso, cerca de Mattawa, Washington. (Ross Courtney/Good Fruit Grower)
En 2021, torres de luz artificial iluminaban una cosecha de cerezas en curso, cerca de Mattawa, Washington. (Ross Courtney/Good Fruit Grower)

El año pasado, la empresa de software de seguridad agrícola Harvust, consciente de que la cosecha nocturna es cada vez más habitual, publicó en su blog una lista de recomendaciones sobre lo que se debe y no se debe hacer en cuanto a la comunicación, el uso de ropa de alta visibilidad y la evitación de estimulantes. También aconsejan a los trabajadores que aprovechen el tiempo de inactividad para descansar, ajusten su horario según sea necesario y eviten el consumo del alcohol.

Aproximadamente uno de cada cuatro clientes de Harvust transmitió esos consejos a sus empleados, según James Hall, director general.

Las rutinas personales fuera del horario laboral de los trabajadores son siempre un tema delicado de abordar para los empresarios, pero Hall recomienda que lo hagan.

“Si vienen a trabajar y sufren una lesión, usted será responsable”, afirmó.

La plataforma de Harvust dispone de datos internos sobre accidentes que indican que sólo el 4% ocurren durante la noche (entre las 7 de la tarde y las 5 de la mañana). Sin embargo, esta cifra no considera el porcentaje de horas efectivamente trabajadas en ese horario, explicó Hall.

“Se trata de un intercambio: estás reemplazando las lesiones por calor a cambio de las lesiones traumáticas”, dijo Hall.•

Para consultar los consejos de seguridad nocturna de Harvust (español e inglés), visite: tinyurl.com/night-safety-tips.


Este artículo ha sido traducido por Jean Dibble y revisado por Jutsely Rivera. Puede ponerse en contacto con Jean en jean@goodfruit.com.