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Un líder no nace, se hace

En la Winter Ag Academy, organizada por G.S. Long Co. en colaboración con el Departamento de Agricultura del Estado de Washington y la Asociación de Trabajadores y Agricultores, destacaron las sesiones sobre liderazgo.
De izquierda a derecha: Homero Suárez, embajador de campo de WAFLA; Luis Guitrón, director de alojamiento y servicio de campo de WAFLA; y Norma Camarillo, personal de campo de WAFLA, compartieron sus perspectivas sobre la comunicación efectiva y la disciplina escalonada con supervisores de huertas. Esto tuvo lugar en el Centro de Convenciones Three Rivers en Kennewick, durante la Academia de Agricultura anual organizada por G.S. Long Co. el 6 de febrero. (Jean Dibble/Good Fruit Grower)
De izquierda a derecha: Homero Suárez, embajador de campo de WAFLA; Luis Guitrón, director de alojamiento y servicio de campo de WAFLA; y Norma Camarillo, personal de campo de WAFLA, compartieron sus perspectivas sobre la comunicación efectiva y la disciplina escalonada con supervisores de huertas. Esto tuvo lugar en el Centro de Convenciones Three Rivers en Kennewick, durante la Academia de Agricultura anual organizada por G.S. Long Co. el 6 de febrero. (Jean Dibble/Good Fruit Grower)

Como miles de otros trabajadores, Homero Suárez viene a EE.UU. contratado cada año, pero en lugar de desempeñarse como trabajador agrícola, su función tiene más que ver con la comunicación. Suárez ayuda a que los trabajadores agrícolas se entiendan bien con los supervisores y empleadores. Su título laboral es “embajador de campo”, y en una reciente reunión de la compañía G.S. Long, Suárez compartió sus conocimientos sobre el valor de la comunicación adecuada y la importancia de la disciplina escalonada en la huerta.

El día 6 de febrero, en el Three Rivers Convention Center de Kennewick, Suarez habló a alrededor de 125 personas sobre las destrezas de la comunicación más indispensables para quienes tienen un papel de liderazgo en las huertas en el mundo de hoy.

El acto, denominado Winter Ag Academy 2025, ofreció también sesiones simultáneas que incluyen un curso sobre la ley laboral agrícola y formación acreditada para la norma federal de protección de los trabajadores.

En las sesiones del liderazgo no hubo ni una silla vacía y mientras los cuatro presentadores de la WAFLA turnaron con el micrófono, los participantes tomaron notas y escucharon silenciamiento mientras aprendieron sobre varios temas. Unos de ellos fueron la comunicación y la disciplina.

“Ustedes necesitan ‘bajarse del troque’ porque estamos en una nueva revolución del trabajo”, anunció Suarez, “Cuando algo no va bien, es casi siempre por culpa de la comunicación”.

Suarez hizo hincapié en la importancia de varios aspectos para el éxito de la comunicación entre supervisor y empleado. Por ejemplo, el comunicarse de forma asertiva pero siempre con respeto al trabajador. El hablar con claridad y en voz alto, pero sin imponer la autoridad atreves de gritar. Y no se puede dar por alto la lengua corporal y el mirarse en los ojos que también son factores importantes.

“Un líder proporciona autonomía y oportunidades de crecimiento”, insistió. El trabajador debe pensar de sus supervisores: “Me escuchan, me motivan”.

Los asistentes, que representaban a todos los escalones de la cadena de mando de la agroindustria procedían de la zona de las Tri-Cities. G.S. Long también ofrece entrenamientos invernales en Yakima y Wenatchee para las personas que viven cerca de estas ciudades.

“Vi más mujeres que el año pasado”, dijo Norma Camarillo, field staff de WAFLA en una entrevista telefónica con Good Fruit Grower. “En Yakima y Wenatchee asistieron muchas mujeres”, dijo, “y casi todas ellas son manejadoras en las huertas”.  

Tras su creativa e interactiva presentación sobre la comunicación, Suárez y Luis Guitrón, el director de vivienda y servicio de campo de WAFLA, hablaron en detalle de los pasos que ahora son obligatorios en el estado de Washington en materia de la disciplina progresiva.

“Han acabado los tiempos de mandar a un trabajador a casa sin motivación”, dijo Guitron, “Hay que tener una buena orientación al principio. Tenemos que decir bien claro la política de comportamiento”. Dio un ejemplo: Si no hay normas escritas contra el consumo de alcohol en el trabajo, un supervisor no puede decirle a un trabajador que deje de tomar.

Camarillo aclaró la evolución de lo que es la disciplina en las huertas. “Hace 20 años, no había una póliza” de como un supervisor debe tratar a un trabajador. “Ahora escuchamos el problema para decidir como lo vamos a manejar”, dijo.

“No hay que poner expectativas inalcanzables”, dijo Suarez. Excepto en el caso de que el comportamiento sea “atroz”, siempre hay que hablar tranquilamente con el empleado, explicar que política está siendo violada, escuchar al mismo, y tratar de solucionar problemas antes de despedir a nadie. Suarez siguió diciendo que “Si no ves mejoramiento, indica a la persona que le das su primer aviso.”

“Tener buena documentación es primordial”, explicó Suarez. “Todo debe ser claro y transparente. Por suerte, cada año se borra los ‘warnings’ (avisos) y se empieza con cuenta nueva”, dijo con una sonrisa.

Suarez concluyó la sesión en español con la admonición a todos los supervisores en la audiencia, “el mantener la calma salva vidas”.