
Era la primera vez en su vida que hablaba de lo que le apasionaba en su lengua materna en los Estados Unidos, y Paola Sotelo-Cardona, educadora de Manejo Integrado de Plagas (MIP) en la Universidad Estatal de Oregón (OSU), no lo daba por sentado.
“Es realmente agradable ver los crecientes esfuerzos para conseguir que todo el mundo esté en la misma página en términos de conocimiento,” dijo Sotelo-Cardona, después de participar en el evento de Yakima conocido como Hort Show, patrocinado por la Asociación de Frutales del Estado de Washington (WSTFA) el pasado diciembre del 2024.
“La WSTFA cree que no es sólo para la comunidad de habla inglesa, sino también para nuestra comunidad de habla hispana,” dijo. “Poder ver eso y compartir conocimientos en mi lengua materna fue muy agradable.”
Sotelo-Cardona, junto con Silvia Rondón, directora del Centro MIP de la OSU donde Sotelo-Cardona trabaja como educadora de MIP, vinieron desde Corvallis, Oregón para participar en la reunión de tres días, que según el sitio web de la WSTFA, es la mayor reunión educativa sobre frutales del país.
Rondón también se mostró muy impresionada por el evento. “Estoy realmente asombrada de lo mucho que ha crecido la reunión,” dijo. “No se parece a ninguna otra reunión del noroeste del Pacífico.” En una entrevista posterior con Good Fruit Grower, dijo: “Cuando vi la lista de presentadores para la sesión en español, me invadió la felicidad. Había ponentes de Perú, Ecuador, Colombia, Argentina y México.” Y añadió: “Me sentí muy orgullosa de ver a toda esta gente hablando en este gran evento.”
Esta experta en entomología habla de su pasión, la naturaleza, siempre que se le ofrece la oportunidad. “Me ha ido bien en mi carrera profesional en cuanto a publicaciones científicas, pero eso no me da la satisfacción que obtengo cuando hablo con la gente”, dijo Rondón. “Siempre que tengo la oportunidad, traslado la ciencia compleja a algo aplicable, y no hay nada mejor que explicarla en mi propio idioma.”
Cuando le llegó el turno de subir al escenario, Rondón, natural de Perú, habló de la historia del Centro MIP que dirige en Corvallis y de sus esfuerzos por crear un sitio web que proporcione la información necesaria de manera fácil de entender.
Desgraciadamente, dijo en una entrevista, por ahora toda la información está en inglés. “Estamos trabajando en ello”, insistió. Ofrecer información en español “es una prioridad”. Ahora que estamos en una transición política, “es un deber cívico ofrecer información al público hispanohablante.”
La Extensión de OSU -otro departamento- optó por utilizar la traducción automática de Google. En su página web advierten que “… no garantizan la exactitud del texto traducido.” Rondón no quería seguir este camino, pero tampoco dispone de un presupuesto de subvención federal con suficiente sobrante para contratar a traductores profesionales. “Estamos trabajando nosotros mismos en la traducción técnica. Nuestros educadores bilingües de MIP están trabajando en ello, los estudiantes bilingües de posgrado están trabajando en ello y yo estoy trabajando, también,” dijo, “Pero no somos traductores, somos científicos”. Ella no puede decir cuándo estará listo.
Su sitio web está diseñado para ayudar a dos públicos: las personas que quieren cultivar un huerto propio o frutas y hortalizas para uso personal en su patio trasero, y los profesionales de la agricultura. Allí encontrarán información sobre USPest.org, un sitio web que provee información sobre la llegada de diversas plagas, la planificación estratégica del MIP y cursos de certificación de plaguicidas (algunos de ellos los ofrecen en español).
Rondón lleva 25 años trabajando en EE. UU., sobre todo en el este de Oregón, y sabe lo importante que es compartir información de forma adecuada con los productores y trabajadores agrícolas hispanohablantes.
Sotelo-Cardona, por su parte, lleva poco tiempo en la OSU. Su carrera profesional la ha llevado a trabajar en muchos países de Europa, África y Asia. “He trabajado para agencias de investigación internacionales,” explicó. Se ha centrado en la divulgación, la comunicación y la aplicación. Ha facilitado charlas, sobre todo, para formadores, para que pudieran enseñar lo que aprendían de Sotelo-Cardona a los agricultores locales y en sus propios idiomas.
“Cuando eres científico, crees que es suficiente hacer cosas sobre el papel, analizando y escribiendo artículos,” dijo Sotelo-Cardona,” pero cuando vine a Estados Unidos el año pasado, empecé a aprender a diseñar planes de estudios con un enfoque centrado en el alumno, centrándome en las necesidades de los agricultores y en cómo llegar a ellos de forma eficaz”.
En cuanto al esfuerzo por traducir al español la valiosa información que se encuentra en el sitio web del Centro de MIP, al igual que Rondón, Sotelo-Cardón se ha arremangado para hacerlo lo mejor posible. “Estamos trabajando en ello, pero no puedo prometer mucho ahora mismo para el público hispanohablante,” dijo. “Es un plan de acceso lingüístico y es todo un proceso”. •
