
El otoño pasado, el gobierno federal modificó la forma de calcular la “tasa salarial de efecto adverso” (AEWR por sus siglas en inglés) del programa de trabajadores temporales con visa H-2A, estableciendo dos niveles salariales y reduciendo en general los sueldos del programa, con efectos más marcados en algunos estados que en otros.
Esto representa un alivio frente al aumento salarial anual. Sin embargo, ha creado una nueva dificultad a los empresarios agrícolas de los estados en donde se registraron caídas significativas del salario mínimo: ¿deberían reducir el sueldo de sus trabajadores H-2A?
A finales de marzo, Great Lakes Ag Labor Services, una agencia creada por la Oficina Agrícola de Míchigan para ayudar a los productores a gestionar el programa había presentado casi 100 contratos H-2A. Aunque aún es muy pronto en la temporada de 2026, los datos preliminares indican que las huertas de Míchigan pagarán a sus trabajadores H-2A un salario promedio de USD 15.50 por hora, afirmó la gestora de cuentas, Laura Herrygers.
“Creo que la media se situará entre los USD 15 y los 16 dólares”, afirmó Herrygers.
Eso es mucho menos que los USD 18.50 la hora que pagaban en 2024, o los USD 18.15 dólares por hora que pagaban en 2025, tarifas que llevaron a muchos productores a preguntarse cuánto tiempo podrían sobrevivir sus huertas.
La reducción de la AEWR ha aliviado esa crisis existencial, al menos por ahora. Sin embargo, también ha generado nuevos retos.
Debido a la reducción, más empleadores y trabajadores están participando en el programa H-2A. En México y otros países, está provocando demoras en los tramites en los consulados de EE. UU., donde los trabajadores deben solicitar la visa en persona. Los retrasos ya han hecho que algunos trabajadores lleguen tarde a sus puestos de trabajo, señaló Herrygers.
En Míchigan, el nuevo salario mínimo ajustado —el AEWR— es de USD 17.47 por hora para el nivel de habilidad 2 (trabajadores con más experiencia) y de USD 13.78 dólares para el nivel de habilidad 1 (trabajadores menos especializados). El AEWR se aplica tanto a los trabajadores locales como a los invitados contratados bajo el programa H-2A, pero un nuevo ajuste de compensación adverso permite a los empleadores reducir en USD 1.32 por hora el sueldo de los trabajadores H-2A a quienes están obligados a proporcionar alojamiento. Esto hace que el salario del nivel de habilidad 1 quede por debajo del salario mínimo estatal (actualmente USD 13.73 dólares por hora), lo que convierte al salario mínimo estatal en la referencia salarial para el programa H-2A, afirmó.
En los estados con salarios mínimos más altos, como Washington (USD 17.13), California (USD 16.90) y Nueva York (USD 16.00), o con salarios vigentes más altos, estos sustituyen a los nuevos AEWR en dichos estados.
Sin embargo, muchos productores están pagando más que el nuevo salario mínimo. En marzo, en Joe Rasch Orchards, en Sparta, Michigan, Katie y Manuel Vargas contaban con un equipo de poda integrado por 17 trabajadores con visas H-2A. Pagaban a los jefes de equipo —aquellos con al menos 10 años de experiencia y mayores responsabilidades— USD 17.50 la hora, y al resto, USD 16.25. Aún no tenían claro cuánto pagarían a todo su equipo de cosecha. Mucho dependerá del precio de las manzanas y de otros factores, dijo Katie Vargas.
La nueva AEWR les permite ser más flexibles con las horas de los empleados. Los altos salarios H-2A los obligaron a ser extremadamente estrictos en los últimos años, dijo Vargas, reduciendo las horas de los trabajadores al mínimo. Pero este año han puesto en marcha algunos proyectos nuevos, como un vivero dentro de la propia huerta, que permitirán a los empleados acumular horas adicionales, explicó.
Todavía estaban tratando de averiguar qué trabajos —por ejemplo, la conducción de camiones— calificaban para cada tarifa salarial. Sin embargo, Vargas dijo que, en general, las nuevas normas salariales H-2A tienen sentido. Le gustaría que quedaran codificadas en la ley.
En Windy Ridge Orchards, en Conklin, el productor Kyle Rasch dijo que la nueva AEWR es un alivio muy bien recibido.
Windy Ridge contrata a unos 60 trabajadores H-2A al año. Rasch no reveló las nuevas tarifas salariales de su huerta, pero afirmó que seguirá pagando lo mismo a destajo que siempre ha pagado, además del salario por hora, para recompensar a los trabajadores más productivos.
Herrygers señaló dos obstáculos inminentes que los empleadores de trabajadores H-2A en Míchigan deben tener en cuenta. El AEWR cambiará el 1 de julio, en lugar del 1 de enero como ocurría anteriormente, lo que significa que los ajustes salariales del programa se producirán a mitad de temporada. Si el AEWR del 1 de julio resulta superior al salario actual, los productores tendrán que pagar la tarifa más alta. Pero si el AEWR del 1 de julio es inferior, los productores tendrán que seguir pagando el salario vigente hasta el final de los contratos, explicó.
Además, el salario mínimo de Míchigan subirá de USD 13.73 a 15 por hora el 1 de enero de 2027, lo que muy probablemente se convertirá en el nuevo salario mínimo estatal para el programa H-2A, según Herrygers.
A pesar de los salarios más bajos, Rasch no recibía quejas de sus trabajadores.
“Fuimos muy sinceros con los trabajadores cuando se marcharon el año pasado”, dijo. “Les dijimos que el salario sería diferente, posiblemente más bajo. Ellos entienden la situación del sector”. •
