
¿Cómo toman los fruticultores sus decisiones económicas en 2025? Con mucho cuidado.
A principios de año, un grupo de productores abordó este tema durante la conferencia anual de la Asociación Internacional de Árboles Frutales (IFTA, por sus siglas en inglés) celebrada en Rochester, Nueva York. Hubo mucho que discutir: Los precios han caído mientras que los costes de los insumos han aumentado; los aranceles generan incertidumbre en los mercados; las restricciones migratorias reducen la disponibilidad de mano de obra y los recortes federales ponen en riesgo las investigaciones científicas del sector.
Encima, los productores enfrentan incertidumbre sobre que variedades plantar. Incluso la manzana Honeycrisp ya no garantiza estabilidad.
No se está plantando mucho, en realidad.
Patrick Dorsing, director general de Royal Ridge Farms, en Othello, Washington, explicó a la audiencia de la IFTA que ha puesto en pausa las nuevas plantaciones. A su huerta le cuesta entre USD $60,000 y $100,000 plantar un nuevo bloque y llevarlo a producción, y es difícil de justificar ese coste a menos que “se tenga plena certeza que será un éxito”, dijo.
El negocio agrícola Crist Bros Orchards, en el valle neoyorquino del Hudson, tampoco está plantando actualmente, pues ya replantó cerca del 90% de sus 650 acres entre 2010 y 2020. Joel Crist, copropietario, explicó que han pasado los últimos años corrigiendo los errores que cometieron en esa precipitada carrera: injertar una variedad de portainjerto que no resulto adecuada o hicieron una mala combinación de portainjertos.
“Hemos tenido que convertirnos en expertos injertadores”, afirmó Crist. “Probablemente hemos injertado más de un tercio de los acres que plantamos”.
Afortunadamente, una de las ventajas de su sistema de eje central alto es la rápida rotación de diversas variedades de fruta, dijo.
“El sistema de eje central alto que adoptamos nos permitió movernos rápidamente”, dijo Crist. “No habríamos podido replantar toda la huerta en solo 10 años con los sistemas más intensivos”.
La administración de los costes de mano de obra fue otro tema del debate. Los panelistas confían cada vez más en la poda mecánica de setos, las plataformas móviles y otras tecnologías que reducen la necesidad de mano de obra. Algunos han optado por el pago a destajo a sus trabajadores en lugar de pagar por horas, incluso por tareas que van más allá de la cosecha.
Dorsing dijo que ha extendido el pago a destajo a casi todos los labores agrícolas. Justin Finkler, director de operaciones de Riveridge Produce Marketing, una empresa productora, empacadora y comercializadora de Michigan, dijo que en los últimos años la empresa también ha estado pagando a los trabajadores agrícolas a destajo, un sistema que requiere una gestión minuciosa. La temporada pasada, Riveridge comenzó a usar el software de nóminas agrícolas llamado FieldClock para supervisar los trabajadores y sus tareas.
“Podemos tener cuatro o cinco cuadrillas durante la cosecha, o bien realizar formación en distintos lugares”, explicó Finkler. “(El software) es una buena herramienta para visualizar la ubicación de cada trabajador”.
Dorsing dijo que hay mucho trabajo en su huerta de Washington durante la cosecha de arándanos y cerezas en julio. En ocasiones, la carga laboral es abrumadora. Ha aprendido a gestionar sus manzanos sin descuidarlos mientras cosecha otras frutas.
“Nos hemos visto sorprendidos en varias ocasiones por el hecho de que las manzanas queden en segundo plano hasta agosto y, de repente, surjan problemas importantes en el bloque de manzanas debido a ello”, explicó.
Sin embargo, no tiene previsto reducir la poda.
“Si no empiezas con una poda bien ejecutada, no vas a tener éxito”, dijo.
Dorsing afirmó que el seguimiento de los insumos de los pesticidas, fertilizantes y la mano de obra, bloque por bloque, le permite en gran medida a tomar decisiones de gestión más eficientes.
En Nueva York, los Crist introducen el espaciado, la superficie en acres y otros datos a nivel de bloque en documentos de Excel, y luego realizan cálculos para mejorar el seguimiento de las necesidades actuales de mano de obra en cada bloque y prever esas necesidades en el futuro, conforme las huertas maduran.
“Apenas hay una decisión (de gasto de capital) en la que no consultamos esos documentos, los manipulamos y calculamos los pasos uno, dos y tres”, afirmó Crist. “No podemos construir viviendas laborales un año antes de que las necesitemos. Debemos construirlas en el mismo año que sean necesarios”.
Diversificar también implica nuevos costes. Para ampliar su oferta, Riveridge, de Michigan, se aventuró en el cultivo de ciruelas, manzanas orgánicas y cerezas dulces frescas. Además, añadieron una línea de empaque de cerezas y colocaron cubiertas Voen sobre sus cerezos durante la temporada, explicó Finkler.
“Sin una cubierta contra la lluvia y la garantía de una buena cosecha, es difícil mantener a los clientes”, afirmó. “Intentamos ser el proveedor preferido”.
Duraznos
En 1999, cuando Chalmers Carr, un productor de Carolina del Sur compró Titan Farms, pasó su primera década y media esforzándose por convertirse en el mayor productor de duraznos.
Durante la conferencia, Carr dijo a la audiencia: “Durante los primeros 14 años al frente de mi empresa, ni siquiera teníamos un presupuesto. En realidad, no conocía mis costes. Lo único que sabía era que queríamos crecer”.
Amplió las huertas y las instalaciones de empaque, y aumentó el número de empleados de 150 a más de 400, pero descuidó el desarrollo de la infraestructura de personal, como contabilidad, recursos humanos y otras áreas esenciales para una empresa de ese tamaño.
“Excedimos nuestras propias expectativas en la producción”, afirmó Carr. “Nos dimos cuenta de que teníamos que revaluar nuestro enfoque y estructurarnos más”.
En la actualidad, Titan Farms sigue creciendo, pero lentamente. Carr y sus directivos han desarrollado procesos más disciplinados para la elaboración de presupuestos y la toma de decisiones. También priorizan el desarrollo y la retención de los empleados.
“Quieres atraer a los mejores trabajadores, formarlos y recompensar sus esfuerzos”, dijo Carr. “Contar con personas talentosas en tu equipo hace la diferencia”.
Titan Farms también se enfoqua en la sucesión.
“El lema de nuestra empresa es: ‘Entrena a tu sustituto'”, dijo. “No puedes ascender si no hay nadie que pueda ocupar tu puesto”. •
