
A medida que el carbaril, un diluyente químico básico, enfrenta un creciente escrutinio, comienzan a surgir alternativas para la industria frutícola del noroeste.
Durante décadas, el carbaril ha sido un ingrediente clave en el raleo químico de frutos inmaduros. Aunque sigue registrado, la creciente preocupación pública por la salud de los polinizadores ha llevado tanto a productores como minoristas a buscar alternativas.
“A algunas personas les gustaría tener más opciones”, dijo Lauren Gonzalez de G.S. Long Co., quien colabora con la empresa de servicios agrícolas en la gestión del desarrollo de nuevos productos.
Las abejas melíferas — y los polinizadores en general — han captado la atención del público mientras año tras año, los apicultores luchan contra la pérdida de colonias. El carbaril no es la causa principal, aunque es un insecticida. En enero, la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (U.S. Environmental Protection Agency) publicó un borrador de evaluación que aborda esta preocupación.
Explorar alternativas desde este momento permite a la industria a prepararse mejor, señaló González.
“Al menos estamos preparados, porque lleva tiempo familiarizarse con estos nuevos químicos para el raleo, especialmente con una primavera cada vez más impredecible”, dijo.
Preocupación por el carbaril
Las colmenas deberían retirarse antes de aplicar el carbaril, en el momento indicado en la etiqueta —con el 80 % de floración o después— dijo Tory Schmidt, administrador de programas de la Comisión de Investigación de Árboles Frutales de Washington (Washington Tree Fruit Research Commission). Pero eso no significa que no haya algunas flores que aún puedan atraer insectos de un bloque vecino o un hábitat cercano, agregó Schmidt.
Una publicación científica, coescrita por Brandon Hopkins, entomólogo de la Universidad Estatal de Washington (WSU), señaló el carbaril como uno de los factores que hacen de la polinización de árboles frutales el momento de mayor riesgo en el ciclo anual de las colmenas migratorias de abejas melíferas.
El proyecto concluyó que la polinización de huertas de manzanos y cerezos en el noroeste, durante los meses de abril y mayo, exponen a las abejas a una mayor cantidad de insecticidas y reguladores del crecimiento que la polinización de almendros y cultivos de semillas, e incluso que la producción de miel en los campos de trébol de Dakota del Norte y Dakota del Sur.
La mayor parte de la responsabilidad recayó en la buprofezina, un insecticida basado en reguladores del crecimiento, utilizado para controlar las cochinillas harinosas, chicharritas y psilas del peral. Aun así, el carbaril también fue uno de los residuos de insecticidas detectados durante las inspecciones de las colonias. Los investigadores relacionaron la mortalidad de las crías con la exposición al carbaril, aunque no encontraron evidencia de toxicidad aguda en las abejas adultas durante la polinización.
Sin embargo, los resultados llevaron a Hopkins a sugerir que se otorgue a las abejas melíferas un mayor margen de tiempo mayor antes de aplicar carbaril como diluyente, con el fin de evitar un factor de estrés adicional en las colonias.
“Esas abejas tienen que sobrevivir para que regresen el próximo año”, dijo Hopkins, gerente de apiario y del laboratorio del programa de abejas de la WSU.
Surgen alternativas
Mientras tanto, los productores que dependen de la polinización han mostrado un mayor interés en las alternativas. Schmidt ha estado realizando ensayos con manzanos.
Entre las alternativas, el metamitron es el más prometedor, afirmó.
El metamitron desarrollado originalmente como herbicida para la remolacha azucarera, ha logrado las reducciones más consistentes y estadísticamente significativas en el cuajado de frutos, así como frutos más grandes y una mejor floración de retorno, a lo largo de 12 años de ensayos, afirmó Schmidt.

“Como el proceso de registro ha tardado tanto, hemos podido experimentar con él durante mucho tiempo”, dijo.
El metamitron, que la compañía ADAMA US comercializará con el nombre Brevis, detiene brevemente la fotosíntesis. Esto priva de nutrientes a los frutos en desarrollo, y el árbol abortará aquellos que estén rezagados.
El producto solo causa una fitotoxicidad leve cuando se utiliza en las dosis que probablemente indique la etiqueta, opinó Schmidt.
El metamitron ya está registrado en más de 30 países donde el uso de carbaril no está permitido, dijo Diane Reynolds, directora de comercialización de ADAMA US.
En enero, durante una sesión sobre alternativas al carbaril en la reunión anual de productores de G.S. Long en Yakima, Washington, Reynolds dijo: “Si bien es nuevo para nosotros aquí, en este país —y en esta sala—, no es nuevo para la agricultura como comunidad global”.
En marzo, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (U.S. Environmental Protection Agency) otorgó a ADAMA US el registro para Brevis.
El momento de aplicación recomendado es similar al del carbaril, afirmó Reynolds, pero el producto ofrece mayor flexibilidad. Se puede aplicarse desde la caída de los pétalos hasta que el fruto alcanza los 20 milímetros de diámetro, a temperaturas que oscilan entre 50 a 84 grados Fahrenheit (entre 10 y 29 grados Celsius).
Junto al nuevo producto, la empresa presenta BreviSmart, un modelo que ayuda a los productores a ajustar las dosis y el momento adecuado de aplicación según las condiciones climáticas y el estado de los carbohidratos en los cultivos.
Otras alternativas al carbaril incluyen ácido 1-aminociclopropanocarboxílico (ACC), un promotor de etileno, y una nueva formulación de la benciladenina, un regulador del crecimiento vegetal.
El ACC, comercializado como Accede por Valent BioSciences, utiliza un precursor metabólico natural del etileno, derivado de plantas. Está registrado ante la EPA y autorizado para su uso en árboles frutales.
Los productores han realizado raleos utilizando productos liberadores de etileno como el etefón, pero estos pueden volatilizarse antes de ejercer su efecto, explicó Schmidt. El ACC es absorbido y metabolizado, lo que permite a la planta a producir su propio etileno, y así promover el raleo, favoreciendo el retorno de la floración.
Schmidt solo lleva pocos años probando ACC y todavía no ha obtenido resultados positivos, pero ensayos realizados en otros lugares le han convencido de que será eficaz en los árboles frutales de Washington.
En la reunión de G.S. Long, Luke McKee, de la empresa Valent, explicó a los productores que el ACC es conocido por su ventana tardía de raleo, y que puede aplicarse cuando la fruta alcanza entre 15 a 20 milímetros.
“Es bueno tenerlo en cuenta”, afirmó.
Sin embargo, los investigadores de Valent están buscando estrategias de uso que permitan aplicar el ACC también en etapas más tempranas, afirmó McKee.
Drew Hubbard, de Fine Americas, informó a los productores sobre una fórmula mejorada, aún sin nombre, del regulador de crecimiento vegetal Exilis 9.5 SC (6-benciladenina), diseñada para funcionar de manera más consistente y en climas más fríos.
“Con nuestro paquete de reformulación, hemos descubierto que este producto ofrece un desempeño más uniforme, especialmente en climas fríos”, señaló Hubbard.
La benciladenina, un regulador del crecimiento vegetal, presta mejores resultados cuando se combina con otros productos, como el carbaril, afirmó Schmidt. Añadió que esta nueva fórmula de Fine Americas ha tenido éxito en el raleo de manzanas y peras. •
