
A la hora de formar equipos para renovar las ramas de los manzanos, enseñarles a realizar el corte de tocones con una longitud uniforme puede ser el sistema más sencillo, pero no necesariamente el más adecuado.
Todd Einhorn, fisiólogo de árboles frutales de la Universidad Estatal de Míchigan (MSU), siempre ha asumido que la longitud ideal de los cortes varía según múltiples factores. Las interacciones entre el cultivar, el vigor, la estrategia de manejo y el espaciamiento entre árboles son complejas, y no creía que cortes con una longitud uniforme fueran óptimos en todas las situaciones. Sin embargo, cuando comenzó a escuchar a los productores de Míchigan hablar de las ventajas de realizar cortes de renovación uniformes de 4 pulgadas (10.16 cm), supo que necesitaba datos que respaldaran su hipótesis.
“La renovación de las ramas es un concepto sencillo —desprender una rama y obtener una nueva—, pero los detalles técnicos no se han investigado bien”, dijo Einhorn, y añadió: “Queríamos estudiar los tronquitos más largos de forma sistemática”.
En el Centro de Investigación Clarksville de la MSU, Einhorn probó durante dos años diferentes longitudes de cortes de tocones. Junto con el profesor adjunto Mokhles Elsysy, estudiaron los efectos de dejar tronquitos de 1, 2, 3 y 4 pulgadas en manzanos Honeycrisp, Gala y Fuji de tercera y cuarta hoja, entrenados con un sistema de espaldera de rama principal alta sobre portainjertos Budagovsky 9.
Dos años de datos confirmaron la hipótesis de Einhorn: algunas variedades de manzanos se benefician de dejar una ramita más larga, de hasta a 4 pulgadas, mientras que otras requieren un corte más corto. La longitud del tronquito debe considerarse en función de la variedad y del vigor, afirmó. No hay una solución única para todos los casos.
Longitudes de los cortes de raleo
Las prácticas de renovación de las ramas varían en Míchigan, pero los productores suelen cada año eliminar un par de ramas grandes por árbol, con el objetivo de fomentar el crecimiento de ramas más equilibradas y con mayor potencial de rendimiento. Una de las decisiones clave al cortar una rama vieja es determinar la longitud del tronquito que debe dejarse. Si se desea realizar un corte de aproximadamente 4 pulgadas, por ejemplo, se puede instruir a los trabajadores para que coloquen cuatro dedos entre la horquilla del árbol y la rama, y efectúen el corte justo en ese punto. Sin embargo, 4 pulgadas es una longitud relativamente larga para un corte de tocones.
El estudio de Einhorn demostró una relación generalmente positiva entre el aumento de la longitud del corte de raleo, el número de brotes y el crecimiento vegetativo total por tronquito. Sin embargo, esta práctica también conlleva ventajas e inconvenientes. “Hacer un corte de 4 pulgadas induce una reacción en cadena que requiere intervención”, señaló Einhorn. Esta intervención implica una poda adicional tras el periodo de inactividad invernal para eliminar los brotes superfluos que se desarrollan en los tronquitos más largos.
El estudio también reveló que el vigor del vástago varía según la longitud del corte. Los productores saben desde hace tiempo que la variedad Honeycrisp, de bajo vigor, responde mejor a cortes de rebaje de 2 pulgadas (5.08 cm). Sin embargo, Einhorn descubrió que, en esta variedad, un corte de 4 pulgadas no ofrece ventajas respecto a uno de 3 pulgadas (7.62 cm). Un gran número de cortes de rebaje de 1 pulgada (2.54 cm) no produjo brotes, mientras que la mayoría de los tronquitos de 2 pulgadas generaron un solo brote. Los cortes de 3 y 4 pulgadas produjeron generalmente uno o dos brotes de renovación.
Estudios previos realizados en la Universidad Estatal de Pensilvania demostraron que dejar un brote de 1 pulgada puede ser eficaz para la variedad Gala. Por su parte, el estudio de Einhorn sugirió que los cortes de rebaje de 2 pulgadas podrían favorecer una renovación más consistente en esta variedad, aunque requerirían una poda más intensiva. La mayoría de las ramas podadas, independientemente de su longitud, produjeron al menos un brote de renovación. El porcentaje de tronquitos que produjeron dos o más brotes aumentó con la longitud del corte. En general, los cortes de rebaje de entre 1 y 2 pulgadas permitieron obtener brotes de renovación más largos (hasta 12 pulgadas/30.48 cm) de manera confiable.
La variedad Fuji, descrita por Einhorn como “un árbol bestial”, desarrolla ramas excesivamente vigorosas sin importar la longitud del corte de raleo. No obstante, su estudio inicio que los cortes de 4 pulgadas aumentaban la probabilidad de generar ramas de sustitución óptima y de bajo vigor, en comparación con los cortes más cortos. Un porcentaje significativo de cortes de 1 pulgada no produjo ningún brote durante el estudio de dos años. En cambio, los cortes más largos favorecieron una renovación excelente, ya que una mayor longitud estimuló el desarrollo de brotes más extensos.
