
Las cerezas grandes y de alta calidad hacen rentable un bloque de cerezos, aunque su producción resulte costosa.
La formación y renovación de las ramas, así como la cosecha de la fruta requiere una inversión económica. Sin embargo, realizarlas correctamente permite a los productores a obtener beneficios, dijeron varios ponentes durante la sesión sobre cerezas de la reunión anual de la Asociación de Árboles Frutales del Estado de Washington (Washington State Tree Fruit Association), celebrada en diciembre del año 2024 en Yakima.
Varios expertos en cerezos, desde economistas a científicos, pasando por los productores, hablaron del difícil equilibrio que existe entre preocuparse por los costes y garantizar una fruta rentable y de alta calidad.
Tomemos como ejemplo la poda de renovación. Puede ser tentador conservar los laterales viejos que todavía producen fruta, pero las ramas jóvenes producen cerezas más grandes y de mejor calidad.
En Allan Bros. Fruit, en Naches, Washington, los trabajadores visitan la huerta antes de la cosecha para identificar las ramas viejas y débiles y luego atar al alambre un brote de sustitución de un año ubicado junto a ellas, explicó el productor Dave Allan. En invierno vuelven para eliminar la rama vieja.

Después de la cosecha, los equipos también eliminan las ramas grandes y vigorosas que han dejado de ser productivas. Como máximo, retiran una rama por árbol al año, para mejorar la exposición a la luz del sol en la parte inferior del árbol.
La administración de las canopias no es un trabajo que se realiza una sola vez, dijo Allan. Requiere la sustitución constante de ramas fructíferas y la disciplina necesaria para repetir el proceso cada año.
“Y no permita que los responsables de la contabilidad lleguen alarmados diciendo: ‘Oh, no podemos gastar dinero este año’”, dijo. “Es necesario mantener el plan y cumplirlo cada año”.
Allan y algunos de sus supervisores agrícolas guiaron a un grupo de unos 40 participantes en un breve recorrido por un bloque de cerezos de la variedad Sweetheart, al oeste de Yakima, como cierre de la sesión sobre cerezas de la reunión anual. Este bloque presenta un sistema en espaldera con dos ramas principales y ramas laterales de fructificación sujetas a los alambres y plantadas sobre portainjertos Mazzard.
No afirman saberlo todo, dijo Allan, pero cada año aprenden más. En este bloque de un sistema de seis alambres, Allan tiene como objetivo eliminar al menos una rama lateral por año de las secciones inferiores, creando un ciclo de renovación de siete años. Las cuadrillas trabajan a un ritmo más rápido a lo largo de los dos alambres superiores, siguiendo un ciclo de cinco años, para reducir el sombreado.

La poda de renovación también surgió durante las presentaciones.
“Cada vez somos más agresivos en nuestra renovación”, afirmó Keith Oliver, encargado de huerta de Olsen Bros. Ranches, cerca de Benton City. “Es difícil eliminar una cantidad grande de cerezas de calidad de un árbol, pero, para mantener las ramas jóvenes y productiva, estamos tratando de incrementar la presión progresivamente”.
Cada año Olsen Bros. renueva aproximadamente el 20% de las ramas fructíferas de sus vástagos de fructificación vertical — conocidos como sistemas OVNI — señaló Oliver.
Oliver se unió a los productores Norm Gutzwiler y Mike Omeg en una mesa redonda para discutir diversos sistemas de cultivo de cerezos y las decisiones hortícolas.
Gutzwiler también recordó a los productores la importancia de renovar agresivamente para evitar la producción de cerezas pequeñas. “No tengan miedo de usar la motosierra”, dijo.
La economía estuvo presente a lo largo de toda la sesión sobre cerezas.
Gutzwiler instó a los productores a considerar los costes, incluso aquellos menos evidentes, y que estuvieran dispuestos a abandonar el proyecto si las cuentas no cuadraban. Para ilustrarlo, explicó como tomo precisamente esa decisión en 2023 con uno de sus bloques de Sweetheart.
A primera vista, parecía que cosechar el bloque le costaría USD $8,300 en mano de obra, lo que equivale a unos 20.6 céntimos por libra de fruta. Luego, añadió los pagos de la Seguridad Social y de Trabajo e Industrias, junto con el salario de los conductores, los inspectores de contenedores, el gasto en diésel y agua. Finalmente, consideró los ajustes de precios que pueden afectar a los productores, especialmente si alguna fruta sufre daños, como le sucedió a él mismo en 2023 con la escaldadura por el sol.
Después de cortar una muestra y procesar las cerezas por un empaque, determinó que el coste real era de 43.29 céntimos por libra empaquetada, más del doble de su punto de partida.
“Decidimos dejarlo”, dijo, “Mirando atrás, sabemos que tomamos la decisión correcta”.
La economía de la huerta comienza por el sistema de formación. Omeg clasificó los cinco sistemas que ha cultivado (OVNI, eje central, KGB, dos ramas principales en espaldera y eje central alto en espaldera) según varios factores, incluido el capital que requerían. En su opinión, de entrada, los sistemas de dos ramas principales en espaldera y de eje central alto son los más costosos, mientras que los demás eran normales. Según sus cálculos, ningún sistema era de coste baja, pero también destacó la importancia de la poda.
“Para lograr el éxito en el cultivo de cerezas, la poda debe realizarse a un alto nivel”, afirmó.
Karina Gallardo y Suzette Galinato, economistas de la Universidad Estatal de Washington, explicaron cómo los productores pueden utilizar las herramientas presupuestarias para evaluar la viabilidad de sus decisiones, teniendo en cuenta los factores sugeridos por Gutzwiler, y el precio del punto de equilibrio. Es decir, el precio que un productor necesita recibir de su empaque para justificar el cultivo y el corte de cerezas.
Junto con un vídeo que muestra cómo utilizarlos, los presupuestos están disponibles en inglés en: ses.wsu.edu/enterprise_budgets. •
