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Democratizando la tecnología para negocios agrícolas grandes y pequeños

Los productores comparten sus experiencias en la automatización del riego.
Chelsea Durfy Campbell habla sobre el sistema de riego de su granja
En diciembre de 2025, en la reunión anual de la Asociación de Árboles Frutales del Estado de Washington (Washington State Tree Fruit Association) en Wenatchee, Chelsea Durfey Campbell detalló cómo la huerta de su familia en Sunnyside ha vinculado su sistema de riego, los sensores de humedad del suelo y los datos de microclima a un panel de control de AgWeatherNet de la Universidad Estatal de Washington a través de LoRaWAN. (Ross Courtney/Good Fruit Grower)

En 2025, Lighthouse Farms, ubicada cerca de Sunnyside, Washington, conectó su sistema de riego y los sensores de suelo a nodos de comunicación inalámbrica. Este año, el responsable de la huerta busca incorporar al sistema todas las válvulas.

Una de las principales ventajas del sistema, según la copropietaria Chelsea Durfey Campbell, fue que ella y la cuadrilla de la huerta de su familia pudieron instalar, conectar y programar el equipo por sí mismos.

“Fue tan fácil de instalar, tan sencillo de conectar y tan claro de entender cómo funcionaba que no tuve que recurrir a un tercero para configurarlo”, señaló Durfey Campbell.

Los sensores de humedad del suelo y el control remoto del riego se han hecho comunes en el sector frutícola del Noroeste. La integración de estas herramientas en paneles de control digitales, que permiten a los productores leer, interpretar y gestionar los datos se está extendiendo rápidamente, ya sea mediante proveedores privados de servicios por suscripción o a través del programa AgWeatherNet de la Universidad Estatal de Washington (WSU). Durfey Campbell prefiere esta última opción.

La automatización del riego continúa siendo una prioridad máxima en el plan tecnológico de la Comisión de Investigación sobre Árboles Frutales de Washington (Washington Tree Fruit Research Commission). Se considera más urgente que la gestión de la carga de cultivo o la cosecha robotizada, dado a que es el plan más realista a corto plazo.

“Si se dedica a ello durante dos o tres años, probablemente se pueda lograr la automatización del riego”, afirmó Ines Hanrahan, directora ejecutiva de la comisión de investigación, durante una presentación tecnológica en la reunión anual de la Asociación de Árboles Frutales del Estado de Washington (Washington State Tree Fruit Association, WSTFA), celebrada en diciembre en Wenatchee. Por segundo año consecutivo, los productores encuestados durante la sesión tecnológica identificaron el riego como el proceso que automatizan con mayor frecuencia.

Durfey Campbell fue una de las expositoras. Detalló cómo la WSU le ayudó a integrar los sensores de suelo y las estaciones meteorológicas de Meter Group a la plataforma web AgWeatherNet Smart Farms, para mejorar la toma de decisiones sobre el riego de sus árboles frutales y sus uvas para jugo. En particular, detectó un aumento en la producción de sus uvas, lo suficiente para convencerla de ampliar su conjunto de herramientas este año.

Entre los demás oradores figuraban representantes de proveedores, pero Durfey Campbell y el productor Adam Zediker, de Columbia Farm Services, expusieron sus experiencias y retos asociados a la adopción de tecnología.

Zediker explicó que Columbia Farm Services utiliza servicios de varios proveedores, como WiseConn y Agworld, no tanto para reemplazar a las personas encargadas de riego ya contratados, sino para que puedan enfocarse en tareas más especializadas que solo abrir y cerrar el riego. Antes, si el clima se calentaba de forma inesperada, estas personas tardaban dos horas en preparar una huerta para el enfriamiento por aspersión, señaló. Hoy en día, pueden activar los nebulizadores dentro de 30 segundos.

Zediker advirtió a los agricultores quienes están adoptando tecnología de riego que no esperen que todo funcione a la perfección desde el primer día. Dijo que hay que poner manos a la obra para aprender cómo funciona y ajustarla a las necesidades de cada uno. A veces, incluso él necesita que los proveedores se la enseñen cuatro o cinco veces antes de comprenderla por completo.

“El equipo es estupendo, pero al final de cuentas, son las personas las que hacen que todo funcione”, afirmó.

Durfey Campbell se puso manos a la obra tal como le había recomendado Zediker. 

Agrimanagement, una empresa con sede en Zillah, Washington, a la que ella contrata para servicios de consultoría, instaló las sondas de suelo. Luego, los técnicos de la WSU le enseñaron a conectar el primer nodo LoRaWAN, el emisor de radio de baja potencia y la pasarela de Internet con la que se comunica. Tomó numerosas fotos y elaboró su propio manual de instrucciones que ella y los trabajadores utilizaron a la hora de instalar el resto del equipo. Animó a los productores —incluso a quienes no se consideran expertos en tecnología— a considerar este enfoque.

“Yo ni siquiera había conectado dos cables antes”, afirmó.

El objetivo de AgWeatherNet es democratizar el monitoreo y la automatización, poniéndolos al alcance de todos, afirmó Lav Khot, director del servicio meteorológico de la WSU. Algunos negocios agrícolas, a veces con la ayuda de subvenciones, han adquirido su propio equipo y lo han conectado a AgWeatherNet.

La WSU sigue desarrollando un panel de control para que productores como Durfey Campbell puedan sacar el máximo provecho del sistema.

Khot subrayó que la WSU no pretende competir con proveedores privados como Semios, WiseConn o Phytech que cobran mensualmente por sus servicios. Esas empresas ofrecen contratos de mantenimiento y un amplio conocimiento de la horticultura para ayudar a los agricultores a interpretar sus datos, además de otros servicios. La WSU, por su parte, busca ofrecer una opción tipo “hágalo usted mismo” a los productores que, de otro modo, no podrían permitirse la automatización.

“Estamos haciendo posible que los productores pequeños y medianos también adopten nuevas tecnologías”, afirmó Khot. •

Este artículo ha sido traducido por Jean Dibble y revisado por Jutsely Rivera. Puede ponerse en contacto con Jean en jean@goodfruit.com.