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Estrategias de supervivencia para los productores de manzanas

Tras una temporada de decisiones difíciles, los veteranos del sector priorizan la eficiencia en la reunión anual de WSTFA.
Durante la reunión anual de la Asociación de Productores de Árboles Frutales del Estado de Washington (Washington State Tree Fruit Association), celebrada en diciembre en el Centro de Convenciones de Wenatchee, Adam Zediker, de Columbia Farm Services, habló sobre la importancia de capacitar adecuadamente al personal y tomar decisiones prudentes respecto a las horas extras. En el panel también participaron Gilbert Plath, de Washington Fruit Growers (a la izquierda), y Jose Ramirez, de KS Orchard y El Paraíso Orchard (a la derecha). (Ross Courtney/Good Fruit Grower)
Durante la reunión anual de la Asociación de Productores de Árboles Frutales del Estado de Washington (Washington State Tree Fruit Association), celebrada en diciembre en el Centro de Convenciones de Wenatchee, Adam Zediker, de Columbia Farm Services, habló sobre la importancia de capacitar adecuadamente al personal y tomar decisiones prudentes respecto a las horas extras. En el panel también participaron Gilbert Plath, de Washington Fruit Growers (a la izquierda), y Jose Ramirez, de KS Orchard y El Paraíso Orchard (a la derecha). (Ross Courtney/Good Fruit Grower)

Conscientes de que el potencial productivo de las huertas de manzanos de Washington supera la demanda del mercado, los productores afrontaron la cosecha de 2025 con mucha cautela.

En diciembre, durante un panel de productores en la reunión anual de la Asociación de Árboles Frutales del Estado de Washington (Washington State Tree Fruit Association) Adam Zediker, de Columbia Farm Services, señaló: “Este año intentábamos dejar todas las manzanas defectuosas en los árboles”. Para capacitar a los trabajadores, se colocaron ejemplos de manzanas buenas en las esquinas de cada contenedor. “Es necesario explicar la misma pauta de distintas formas para que todos la entiendan”, anadió.

Después de que la asociación pronosticara una cosecha de 142 millones de contenedores en todo el estado los productores implementaron estrategias de cosecha similares y en conjunto, desecharon una gran cantidad de manzanas. En diciembre, el recuento final de la cosecha fue de 131 millones de cajones.

En su presentación durante la convención, el presidente de Stemilt Growers, West Mathison, señaló: “La suerte no estuvo con nosotros durante la cosecha de 2025”, en referencia al calor elevado de principios de septiembre que, para muchos productores, redujo la calidad y el rendimiento de las variedades Honeycrisp y Gala. “Fue un esfuerzo enorme dejar la fruta de mala calidad en los árboles”, lamentó.

Sin embargo, ese protocolo estricto ya ha dejado huella en el mercado, añadió.

La cosecha de manzanas Honeycrisp se redujo de los 21.6 millones de contenedores previstos a 15.7 millones, y la de Gala, de los 25.2 millones pronosticados a 21.9 millones. Los distribuidores, que esperaban tener que manejar volúmenes mayores, comercializaron la fruta de principios de temporada de forma agresiva, según Mathison.

“Ahora tenemos que frenar la comercialización, lo que augura buenos precios para más adelante en la temporada”, afirmó.

Este ejemplo respalda su argumento de que la industria debería reducir su capacidad de producción a 125 millones de contenedores, suficiente para satisfacer la demanda norteamericana y un mercado de exportación más limitado. A fin de cuentas, debido a sus altos costos de producción, muchas de las principales variedades de manzanas actuales no son adecuadas para los mercados de exportación tradicionales, explicó Mathison.

Esa reducción de un 12 por ciento podría lograrse mediante mejores estándares de empaque y una selección más eficiente, como hicieron los productores este año.

“O bien podemos analizar nuestras propias huertas para buscar ese 12 por ciento que debemos eliminar”, señaló. “Durante el último año, hemos eliminado alrededor de 1500 acres y nos quedan 800 acres por retirar”, explicó, “Estas decisiones son difíciles, pero cuando pienso en lo que hemos invertido en cada huerta, sin duda justificaría injertar variedades que al menos generen menos pérdidas”.

Decisiones en la huerta

Zediker y sus compañeros panelistas Gilbert Plath de Washington Fruit Growers y Jose Ramirez de KS Orchard y El Paraiso Orchard comentaron sobre sus enfoques para producir fruta en la zona rentabilidad y eliminar los bloques que no resultan rentables.

Todos coincidieron en que una gestión rigurosa de la carga de cultivo produce fruta de alta calidad.

Plath recomienda la poda basada en el recuento de yemas para reducir el exceso de fruta de manera más temprana y eficiente, mientras que Ramírez comentó que capacita a sus equipos para eliminar los brotes innecesarios mientras realizan el raleo manual, lo que aumenta la entrada de luz y favorece la fructificación del año siguiente.

Ramírez también mencionó que utiliza la poda de raíces y el riego controlado para mitigar la mancha amarga y mejorar la calidad de sus manzanas Honeycrisp orgánicas.

Zediker utiliza una podadora mecánica en el verano, lo que mejora el color de la fruta y la formación de yemas, según explicó.

“Si la mecanización resulta útil, vale la pena considerarla”, afirmó.

La comunicación

“No queremos que los departamentos de ventas reciban aún más fruta de la que puedan vender”, señaló Zediker. Luego instó a los productores a anticiparse y tener conversaciones francas con sus empaques, por ejemplo: “Díganme si no la quieren, y díganmelo ahora para que no tenga que fertilizarla ni podarla”.

Plath hizo hincapié en la importancia de acudir a la bodega de empaque para observar cómo se procesa su propia fruta y entender de dónde provienen los descartes. A partir de esas observaciones, decidió dejar de cultivar manzanas Honeycrisp en el valle bajo de Yakima.

Sin embargo, desde la perspectiva del empaque, es difícil comunicar con precisión donde está la zona de rentabilidad, ya que puede variar según la variedad de manzana o el momento de la temporada.

“Hay un elemento de incertidumbre, porque todos pensábamos que íbamos a tener 142 millones de contenedores… y finalmente fueron 131.5 millones”, señaló Plath. “Así que algunos de quienes contribuyeron a que la producción bajara a 131.5 millones podrían molestarse por no haber cosechado más manzanas Gala, porque incluso sus Gala de tercera calidad podrían haber resultado rentables este año”.

Él considera que un plan basado en el nivel de riesgo sería útil. Algunos frutos tienen el tamaño y la calidad adecuados para ser rentables, lo que significa que pueden cosecharse sin mayor inconveniente. Los que son claramente de mala calidad se dejan en el árbol. Pero los frutos de calidad intermedia plantean un dilema para los agricultores, quienes deben decidir cuánto riesgo están dispuestos a asumir.

Zediker coincidió en que la gestión de esa zona intermedia constituye la mayor dificultad, ya que puede significar ganancias en un buen año y pérdidas en uno mal.

Ramírez, que cultiva huertas orgánicas que abastecen a numerosos empaques, incluido el de Plath, afirmó que dialogar con los supervisores de la huerta sobre cómo optimizar el momento de la cosecha para un almacenamiento a largo plazo resulta beneficioso para todos.

“Cosecho fruta para ustedes… con la esperanza de que me paguen el mejor precio posible, y eso me permita seguir con el negocio”, señaló. “Debo de hacer bien mi trabajo, no poner fruta de mala calidad en los contenedores y entregarles la mejor fruta posible. Eso nos beneficia a todos”. •

Vea al presidente de la Comisión de Manzanas de Washington (Washington Apple Commission), Michael Schadler, mientras habla en inglés sobre la importancia y la evolución de la marca de manzanas de Washington.
Este artículo ha sido traducido por Jean Dibble y revisado por Jutsely Rivera. Puede ponerse en contacto con Jean en jean@goodfruit.com.