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Invierte en el descanso de tu huerta

Un productor prioriza la salud del suelo mediante estrategias de barbecho.
Cuando el productor Jim Baird pone fin a una huerta, tritura la madera y la incorpora al suelo para mejorar su salud y prepara el terreno para lo que venga después. En marzo, en su operación agrícola de Othello, Washington, una parcela de la variedad de manzanos Fuji Aztec que ha llegado al final de su ciclo de vida dio paso a nuevos cerezos. (TJ Mullinax/Good Fruit Grower)
Cuando el productor Jim Baird pone fin a una huerta, tritura la madera y la incorpora al suelo para mejorar su salud y prepara el terreno para lo que venga después. En marzo, en su operación agrícola de Othello, Washington, una parcela de la variedad de manzanos Fuji Aztec que ha llegado al final de su ciclo de vida dio paso a nuevos cerezos. (TJ Mullinax/Good Fruit Grower)

Jim Baird, productor de fruta de árbol de la cuenca del Columbia, cuida la salud de su suelo y busca que otros productores sigan ese ejemplo.

Especialmente cuando se ven obligados a quitar una huerta.

“Creo que veremos cada vez más terrenos en barbecho”, afirmó Baird, productor de fruta de árbol y cultivos en hileras cerca de Royal City, Washington.

Debido a los bajos rendimientos y el exceso de producción, muchos productores están quitando los bloques menos productivos. El año pasado, unos ejecutivos del sector pidieron que se eliminaran hasta 20,000 acres de manzanos.

Baird insta a los productores a adoptar prácticas que mejoraren la salud de sus suelos, aun frente la incertidumbre del futuro.

Sabe bien que es mucho pedir en estos tiempos de crisis.

“Por supuesto, las personas que atraviesan dificultades se preguntarán: ¿De verdad voy a poner en el suelo virutas de madera? ¿Voy a esforzarme en sembrar cultivos de cobertura, si ya me cuesta tanto llegar a fin de mes?”, afirmó.

Baird espera que se respondan que sí.

Sin embargo, son muchos los agricultores que no están dispuestos a hacerlo, según Keith Beaman, agrónomo y asesor de G.S. Long Co. especializado en suelos y fertilidad.

“Veo que hacen exactamente lo que no deberían hacer”, afirmó Beaman. En otras palabras, talan los árboles, los queman y ahí termina todo; no hacen nada más.

Los productores se ríen cuando él sugiere producir abono o sembrar cultivos de cobertura. Esas prácticas requieren recursos, y probablemente decidieron talar sus árboles precisamente por carecer de ellos.

Como mínimo, Beaman recomienda fumigar el suelo y sembrar trigo de invierno para evitar la erosión y producir biomasa. Para quienes quieran avanzar un paso más, la avena y los guisantes en primavera incrementan el nitrógeno, mientras el pasto sudanés en verano funciona como biofumigante. En cualquier caso, deberán estar preparados para regar y segar.

“Todo lo que podemos hacer para aumentar la masa radicular en el suelo es fundamental”, afirmó.

En cuanto al abono, si los productores no pueden aplicar al menos 2 o 3 toneladas por acre, es preferible prescindir de él y reducir costos. Con una dosis menor, ni siquiera justifica el uso del tractor.

Baird y su hijo, Jamie —hoy al frente del negocio familiar—, tienen varios campos donde antes había huertas. Todavía no saben qué plantar, pero Baird quiere dejar el suelo en buenas condiciones para lo que pueda venir.

Baird muestra cómo se están descomponiendo las astillas de madera, —incluido el crecimiento del micelio fúngico, visible como manchas blancas— en un antiguo bloque de manzanos Gala que dejará en barbecho durante al menos un año. (TJ Mullinax/Good Fruit Grower)
Baird muestra cómo se están descomponiendo las astillas de madera, —incluido el crecimiento del micelio fúngico, visible como manchas blancas— en un antiguo bloque de manzanos Gala que dejará en barbecho durante al menos un año. (TJ Mullinax/Good Fruit Grower)

“Para mí, es una estrategia de largo plazo: continuar mejorando el suelo”, afirmó. “He creído en ello desde que era muy joven”.

Baird sigue una rotación típica que puede funcionar durante dos o tres años hasta que plante más fruta:

—Hacer una última cosecha en otoño y, después, retirar los árboles.

—Triturar la madera e incorporarla al suelo mediante arado de discos.

—Proteger el suelo durante el invierno sembrando veza y triticale.

—En primavera, incorporar al suelo el cultivo de cobertura y sembrar guisantes y avena para enriquecerlo con nitrógeno.

—En junio, aproximadamente, volver a trabajar el suelo y plantar pasto sudanés, segándolo periódicamente durante la temporada.

—En invierno, volver a sembrar triticale y veza, y comenzar de nuevo el ciclo.

Está a mitad de este proceso en a una parcela donde antes había manzanos Gala, retirados por su familia en octubre de 2025. Todavía no han definido el cultivo a largo plazo, pero 2027 sería el primer año apto para replantar árboles frutales.

Baird es consciente de que su proceso puede resultar costoso.

El triturado cuesta más de USD 1000 por acre. Sembrar y trabajar los cultivos de cobertura requiere tiempo y mano de obra. Además, el agua es otro factor que considerar.

“La otra parte complicada es cómo regarlo durante el año de barbecho”, señaló, “Esa es, en realidad, la mayor dificultad”.

Tiene previsto derivar una conexión desde la tubería principal subterránea situada en la parte alta de la huerta, instalar tubos verticales y tender unas 15 líneas móviles sobre el suelo para mantener regados los cultivos de cobertura. Esto implica que sus equipos deberán acudir al bloque varias veces al año para mover esas líneas a mano.

En principio, podría cosechar los cultivos de cobertura, pero necesitaría un riego más constante. Y esos cultivos pagan poco en comparación con los retornos de cultivos especializados como manzanas y cerezas. Por eso, ve más valor en los cultivos de cobertura como biomasa del suelo que como producto agrícola.

La experiencia de Baird con los cultivos en hileras que requieren rotaciones frecuentes le ha resultado muy útil y ya cuenta con una grada de discos y una sembradora. Anima a otros agricultores a seguir su ejemplo y cuidar el suelo.

“Quiero raíces, quiero actividad, quiero vida biológica en mi suelo”, afirmó. •

Este artículo ha sido traducido por Jean Dibble y revisado por Jutsely Rivera. Puede ponerse en contacto con Jean en jean@goodfruit.com.