Creciendo junto a los productores desde 1946

La escasez de mano de obra reduce la producción de fruta de hueso en Smallwood

Se limita la escala de producción de fruta de hueso en Washington por la restricción laboral.
Dennis Carlton, de Smallwood Farms, en el condado de Okanogan, Washington, ha tomado prestadas unas ideas para el cultivo de manzanas de alta densidad en forma de V y las ha adaptado a sus frutales de hueso, como estos duraznos de la variedad Angelus. De la izquierda, un pequeño aspersor invertido cuelga de una tubería de riego elevado y permite el deshierbe mecánico. (TJ Mullinax/Good Fruit Grower)
Dennis Carlton, de Smallwood Farms, en el condado de Okanogan, Washington, ha tomado prestadas unas ideas para el cultivo de manzanas de alta densidad en forma de V y las ha adaptado a sus frutales de hueso, como estos duraznos de la variedad Angelus. De la izquierda, un pequeño aspersor invertido cuelga de una tubería de riego elevado y permite el deshierbe mecánico. (TJ Mullinax/Good Fruit Grower)

Dennis Carlton conoce muy bien su fruta de hueso.

Durante los trayectos familiares en auto, la familia de Carlton suele burlarse de él por siempre señalar las variedades de fruta en las huertas al lado de las carreteras del centro norte de Washington con sólo echar un vistazo a los árboles, como solía hacer con su abuelo. Carlton forma parte de la cuarta generación de su familia que se dedica a la producción de fruta.

Carlton recuerda que su abuelo le decía: “Cuando seas un productor de fruta de verdad, lo sabrás”, añadiendo, “y ahora entiendo lo que quería decir”.

Pero Carlton también conoce los límites de la fruta de hueso. Cree que podría vender – con éxito y rentabilidad – dos, tres o incluso diez veces la producción de sus 12 acres de duraznos, albaricoques, nectarinas y ciruelas cerca de la ciudad de Okanogan. Tiene su propio puesto de fruta, así como vende en muchos mercaditos y a minoristas especializados en el valle de Methow y Bellingham.

Pero la escasez del mano de obra le limita.

Carlton paga por hora, pero los trabajadores por temporada prefieren cobrar a destajo, lo que dificulta encontrar trabajadores locales. Tiene algunos empleados todo el año, pero para mantener el ritmo durante la cosecha, también cada año contrata a algunos trabajadores con visa H-2A.

Explica a sus trabajadores que deben cortar sólo la fruta más madura. De hecho, cuando Good Fruit Grower le visitó en agosto del 2023, esa misma mañana su equipo había traído unas cuantas cajas de duraznos de la variedad Angelus a la bodega, pero les dijo que pararan y que esperaran unos días más. Los duraznos aún no estaban listos.

“Cortamos solo la fruta más madura cuando vendemos directamente”, dijo.

Ha convencido a los minoristas especializados para que acepten la fruta más madura y la ausencia de los tallos como indicadores de madurez y frescura óptimas, al contrario de lo que hacen la mayoría de las tiendas mayoristas de comestibles.

Envía a su equipo de trabajadores de la cosecha a las huertas con cajas de 20 libras y con sus bolsillos llenos de almohadillas enrolladas, las cuales cuestan unos 7 centavos cada una y por lo tanto su familia las reutiliza.

Mia, la hija de Carlton, ayuda a guiar un tour del empaque a Good Fruit Grower mientras Miles Albertson, empleado de Smallwood, ata una pila de almohadillas necesarias en las grandes y resistentes cajas utilizadas en las huertas de duraznos, llamadas lugs en inglés. Las almohadillas son reutilizables. Los trabajadores no empaquetan la fruta de hueso en la huerta, sino forran cada capa de fruta en las cajas con las almohadillas que llevan en los bolsillos. (TJ Mullinax/Good Fruit Grower)
Mia, la hija de Carlton, ayuda a guiar un tour del empaque a Good Fruit Grower mientras Miles Albertson, empleado de Smallwood, ata una pila de almohadillas necesarias en las grandes y resistentes cajas utilizadas en las huertas de duraznos, llamadas lugs en inglés. Las almohadillas son reutilizables. Los trabajadores no empaquetan la fruta de hueso en la huerta, sino forran cada capa de fruta en las cajas con las almohadillas que llevan en los bolsillos. (TJ Mullinax/Good Fruit Grower)

No coloca los duraznos en las cajas típicas, sino que mientras aun están en la huerta, los trabajadores colocan cuidadosamente cada pieza de fruta en sus canastas especiales. No se vierten en los cajones.

Para poder inspeccionarlas antes de empaquetarlas a mano, sus trabajadores llevan las cajas a su pequeña bodega, situada junto a su tienda y restaurante. No quiere que nadie que está pagando casi USD $50 por caja de duraznos se queje de magulladuras u otras imperfecciones.

La empresa agrícola de 60 acres también produce cerezas, manzanas y peras. Él se puede permitir que el equipo trabaje más rápidamente en esos cultivos y por eso puede pagar a destajo.

Tanto la venta de manzanas al por mayor y el suministro a minoristas especializados, como su propio puesto de fruta y restaurante junto a la Ruta Estatal 20, administrado por su esposa Mallory, contribuyen a los ingresos de la huerta.

Carlton muestra dónde cortará una rama vieja para permitir que entre más luz solar que facilite el crecimiento de la rama verde más pequeña y que la indica bajo su dedo. “Siempre queremos renovar desde arriba hasta abajo”, explicó. (TJ Mullinax/Good Fruit Grower)
Carlton muestra dónde cortará una rama vieja para permitir que entre más luz solar que facilite el crecimiento de la rama verde más pequeña y que la indica bajo su dedo. “Siempre queremos renovar desde arriba hasta abajo”, explicó. (TJ Mullinax/Good Fruit Grower)

Para aumentar la productividad y eficiencia de la fruta de hueso, utiliza muchas de las ideas que han ayudado a los manzanos. La mayoría de sus frutales de hueso tienen forma de V con dos ramas principales, y los poda para que la luz del sol llegue a las ramas inferiores.

Como productor orgánico, las malas hierbas son una de sus mayores dificultades, y Carlton utiliza un desyerbador mecanizado. Para proteger su sistema de riego, cuelga tubos en la horqueta de los árboles y los tensa con postes en forma de T en los extremos de las hileras. Pone más peso a sus aspersores pequeños invertidos para evitar que pulvericen lateralmente.

Carlton alarga su temporada con una mezcla de variedades de fruta. Durante muchos años, tuvo demasiados duraznos tempranos, sobrecargando su puesto de fruta y a sus minoristas durante un par de semanas, para luego dejarlos sin nada.

Desde que replantó con cultivares más tardíos, a menudo dos hileras a la vez, ahora corta la fruta durante casi tres meses enteros, desde los principios del julio hasta finales de septiembre. Eso también distribuye sus necesidades de mano de obra de forma más uniforme a lo largo de la temporada.

“Así, somos los primeros en tener duraznos y los últimos en tenerlos”, afirma. •

Este artículo ha sido traducido por Jean Dibble y revisado por Jutsely Rivera. Puede ponerse en contacto con Jean en jean@goodfruit.com.