
Craig Dunning, un productor de Washington, dueño de una pequeña huerta en las colinas alrededor del lago Chelan cultiva solamente dos variedades de manzanas: Golden Delicious y Red Delicious.
Este año, solo ha cosechado una de ellas.
“Este año no voy a cosechar las Red”, afirmó.
A pesar de todo, espera obtener beneficios con las Golden, una variedad con un mercado solido gracias al equilibrio entre la oferta y la demanda. El año pasado, Dunning obtuvo un beneficio de USD 135 por cajón con sus Golden, mientras que sus Red le reportaron apenas 12 dólares por caja.
Durante las últimas dos décadas, los empaques han pedido a sus productores que retiren las Red y las Golden y sustituirlas con otras variedades. Por ejemplo, primero llegaron las Gala y las Fuji, luego las Honeycrisp y las variedades administradas. La mayoría de esas manzanas son de color rojizo, lo que da a las Golden restantes una pequeña ventaja. Aunque los viveros y las empresas de producción han lanzado otras variedades club amarillas, como la Opal y la Lemonade, aún no han logrado expandirlas.
Así, los precios FOB (cuando el vendedor deja de asumir los gastos de envío) de la variedad Golden Delicious aumentaron casi un 50 % a lo largo de los 15 años comprendidos entre la cosecha de 2008 y la de 2023, según datos de la Asociación de Árboles Frutales del Estado de Washington (Washington State Tree Fruit Association).
“Es un rayo de esperanza para un sector en dificultades”, afirmó Jared England, director general de Manson Growers.
Por otro lado, los precios de la variedad Gala apenas aumentaron un 17 % durante ese mismo periodo, mientras su volumen también crecía. En cambio, la inflación, según el índice de precios al consumidor, se incrementó un 41 %.
La Golden Delicious constituye el 33 % del catálogo de variedades de Manson Growers, una cooperativa de larga trayectoria que atiende a numerosos pequeños productores ubicados cerca del lago Chelan. La empresa exporta un volumen considerable de Golden a México e incluso cuenta con algunos compradores en la costa este de EE.UU.
Aunque se trata de un sector que reconoce haber producido demasiadas manzanas, la oferta y la demanda de manzanas Golden se ha estabilizado en un nivel adecuado.

“El cálculo funciona”, afirmó Brian Focht, director de la Asociación de Comercialización de Productores de Manzanas (Washington Apple Growers Marketing Association) de Washington en Wenatchee.
La geografía juega un papel importante. Los días soleados y las noches frescas de las tierras altas del centro norte de Washington resultan beneficiosas para las huertas de manzanas en general, pero especialmente para que la piel amarilla, o dorada como sugiere su nombre ‘Golden’ en inglés, de las manzanas Golden Delicious adquiera su característico rubor rosado en el momento de la cosecha.
“Manson Growers produce probablemente una de las etiquetas Golden más reconocidas del estado”, señaló Focht.
Los productores de otras zonas, incluidos los del sureste, y los de la vasta región de la cuenca del Columbia, deben esforzarse más para superar el calor, afirmó.
Sin embargo, esto no garantiza que las manzanas Golden Delicious sean un éxito seguro. El mercado sigue siendo complicado para las Golden. Walmart y Costco no las venden, ya que no desean destinar el limitado espacio de sus tiendas a una pequeña parte de la categoría de manzanas, explicó Focht. Los minoristas de la costa este que sí comercializan Golden Delicious solo solicitan unas pocas tarimas por pedido, lo que otorga a los productores del este, especialmente a los de Pensilvania, una ventaja logística frente a los del centro de Washington.
Los productores también consideran que las Golden Delicious requieren poco mantenimiento. Producen rendimientos elevados de forma constante, necesitan menos poda que las Reds, no requieren corte de tallo y el raleo es más sencillo porque los frutos dobles no plantean los mismos problemas de forma y color, afirmó England, de Manson Growers.


Para ayudar a su cartera de pequeños productores, la empresa ha mantenido algunas de sus prácticas cooperativas, adquiriendo insumos químicos a granel y asumiendo gran parte de la gestión de la mano de obra y el alojamiento con su propia licencia de contratista laboral. El acuerdo permite a los productores compartir trabajadores y repartir los costes de las horas extras, explicó England.
“Funciona para la gente”, afirmó.
Dunning, con apenas 5 acres de manzanos, se mostró muy exigente con su cosecha este año. Su vecindario se vio gravemente afectado por la polilla de la manzana, por lo que pagó a sus trabajadores temporales por horas para que descartaran todas las frutas salvo las de mayor calidad.
Dunning, semi-jubilado, fabrica coronas dentales, cría abejas y repara maquinaria agrícola. Se siente aliviado de no depender exclusivamente de las manzanas para obtener sus ingresos.
Hace unos años, cuando la industria frutícola comenzó a hablar de exceso de oferta, él eliminó alrededor del 20 % de sus árboles y destinó la tierra para algunas de sus colmenas. Al citar las Golden como ejemplo del éxito de ajustar la oferta a la demanda, se pregunta por qué el resto de la industria no ha seguido su ejemplo.
“Todo es cuestión de equilibrio”, afirmó Dunning. •
