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Productores de uva para vino: ¡Limpien sus botas!

Además, considere desinfectarlas antes de entrar en viñedos de raíz propia. A continuación, le mostramos cómo hacerlo.
En septiembre, Rigoberto Moreno, encargado de Inland Desert Nursery, muestra técnicas fitosanitarias para lavar botas en un viñedo de la sede de la empresa, cerca de Benton City, Washington.
En septiembre, Rigoberto Moreno, encargado de Inland Desert Nursery, muestra técnicas fitosanitarias para lavar botas en un viñedo de la sede de la empresa, cerca de Benton City, Washington. El primer paso consiste en frotar la suciedad seca con un cepillo de mano o un cepillo fijo. Los expertos de Washington recomiendan que los viticultores instalan estaciones de desinfección de calzado en los viñedos de raíz propia para evitar la propagación de la filoxera, una plaga transmitida por el suelo. (Ross Courtney/Good Fruit Grower)

Para prevenir la propagación de la filoxera en Washington, los expertos están animando a los viticultores a que instalen estaciones de lavado de botas en el borde de sus viñedos.

La filoxera es una plaga que afecta a las raíces y se transmite por el suelo y una forma de mantenerla fuera de un viñedo es asegurarse de que los visitantes y los trabajadores se laven y desinfecten los zapatos antes de entrar en él.

Ojo: es todo un compromiso.

“La fitosanidad no es una escala gradual”, afirmó Michelle Moyer, especialista en extensión vitícola de la Universidad Estatal de Washington. “Es todo o nada: O lo haces, o no lo haces”.

La filoxera no es una recién llegada a Washington. Sin embargo, no fue hasta 2019 cuando los viticultores comenzaron a dar se cuenta de que la plaga está relacionada con el declive de las vides.

De inmediato, los investigadores y los líderes del sector comenzaron a buscar soluciones a largo plazo, tales como portainjertos resistentes, métodos de monitoreo y control. Al mismo tiempo, la Asociación de Viticultores de Washington (Washington Winegrowers Association) publicó una lista de prácticas de manejo para frenar la propagación de la filoxera durante las operaciones de vendimia. Entre las recomendaciones figuraban limitar el acceso a los viñedos, mantener los vehículos en caminos pavimentados y limpiar el equipo con vapor. Todas estas medidas son útiles en cualquier época del año.

El lavado de botas también figuraba en la lista.

El proceso es sencillo, pero la diligencia es importante.

En primer lugar, elimine los restos sueltos con un cepillo estático para botas o un cepillo de mango largo con cerdas duras. Según Moyer, el mayor riesgo proviene de la suciedad desprendida.

A continuación, coloque las botas dentro del recipiente y remójelas en una solución desinfectante, como lejía. La mayoría de los desinfectantes requieren aproximadamente un minuto de contacto.

Asegúrese de que el desinfectante entre en contacto con toda la suela de la bota, incluido el borde exterior, presionando el calzado contra una alfombrilla porosa o una almohadilla de espuma. El cloro es el desinfectante más común
Asegúrese de que el desinfectante entre en contacto con toda la suela de la bota, incluido el borde exterior, presionando el calzado contra una alfombrilla porosa o una almohadilla de espuma. El cloro es el desinfectante más común y requiere aproximadamente un minuto de tiempo de contacto. (Ross Courtney/Good Fruit Grower)

Existen baños desinfectantes para calzado (pediluvios) fitosanitarios disponibles en el mercado. Sin embargo, los productores pueden fabricar los suyos propios con cubetas de plástico y alfombrillas porosas como almohadillas de espuma, esponjas o filtros de acuario. Llene la cubeta con aproximadamente un cuarto de pulgada (6.35 milímetros) de solución liquida, lo suficiente para empapar completamente la almohadilla. De este modo se alcanza la zona exterior de la suela de la bota, y los espacios entre las bandas de rodamiento.

Proporcione la información en español e inglés, incluyendo explicaciones sobre los pasos a seguir y los tiempos de remojo.

Según Moyer: “Para hacerlo bien, el lavado de botas requiere paciencia”. 

Tenga en cuenta que la lejía puede estropear tanto el cuero de las botas como los calcetines y los pantalones. La solución debe cambiarse todos los días, o incluso con más frecuencia si se acumula tierra en el recipiente. Algunos viticultores exigen a los trabajadores y visitantes que se pongan cubrebotas de plástico para evitar la recontaminación una vez que los zapatos están limpios.

Resulta tan problemático que algunos viticultores limitan la actividad de los trabajadores en ciertos bloques a una vez por semana, para reducir la carga del lavado de botas.

Moyer recomendó a los viticultores que seleccionen cuidadosamente los viñedos que se beneficiarían de la instalación de una estación de lavado de botas, en función del nivel de riesgo que estén dispuestos a tolerar. El lavado de botas no mantendrá alejada a la filoxera para siempre, pero sí mantendrá las vides de raíz propia en producción durante más tiempo.

Los viveros deben cumplir rigurosamente las medidas fitosanitarias. En caso de que la plaga está presente, el vivero podría distribuir vides contaminadas en todo el sector. 

Sin embargo, los viticultores también deberían tener en cuenta esta recomendación, según Kevin Judkins, propietario de Inland Desert Nursery de Benton City. Judkins demostró a Good Fruit Grower su técnica de lavado de botas.

“Tiene sentido que los viticultores también se lo tomen en serio”, afirmó Judkins. “En Washington contamos con muchas vides de raíz propia. Nuestro objetivo es prolongar su vida productiva”. •

Vea cómo instalar y utilizar una estación fitosanitaria para el lavado de botas junto a un viñedo en este vídeo de demostración.