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Seguimos usando los depredadores en la administración de plagas

Los asesores agrícolas emplean trampas pegajosas con atrayente para monitorear las poblaciones de insectos beneficiosos.
Jeff Heater, consultor de cultivos de G.S. Long Co., inspecciona una trampa para insectos beneficiosos en una huerta de peras cerca de Hood River, Oregón. Los asesores agrícolas han comenzado a usar estas sencillas trampas para colaborar con los entomólogos de la Universidad Estatal de Oregón en la medición de las poblaciones de depredadores y mejorar la toma de decisiones sobre la pulverización para controlar la psila. (Ross Courtney/Good Fruit Grower)
Jeff Heater, consultor de cultivos de G.S. Long Co., inspecciona una trampa para insectos beneficiosos en una huerta de peras cerca de Hood River, Oregón. Los asesores agrícolas han comenzado a usar estas sencillas trampas para colaborar con los entomólogos de la Universidad Estatal de Oregón en la medición de las poblaciones de depredadores y mejorar la toma de decisiones sobre la pulverización para controlar la psila. (Ross Courtney/Good Fruit Grower)

Investigadores y asesores intentan contar insectos beneficiosos en las huertas de peras y sus alrededores, cerca de Hood River, Oregón, mediante trampas pegajosas con atrayente para respaldar las decisiones dentro del manejo integrado de plagas.

No es que haya una única forma correcta de buscar depredadores, pero Jeff Heater prefiere utilizar trampas en combinación con cuatro atrayentes perfumados con compuestos volátiles de plantas, en lugar del método tradicional de golpear una rama e identificar rápidamente lo que cae en una bandeja antes de que los insectos escapen.

“Las trampas pegajosas son mucho más rápidas”, afirmó Heater, consultor de cultivos de G.S. Long Co.

Heater ha probado las bandejas de muestreo, pero las descartó porque consideró que no capturaban suficientes insectos beneficiosos para justificar el esfuerzo. Ahora, simplemente reemplaza las trampas colgantes una vez por semana durante sus rondas, y está satisfecho con los resultados.

Juntos, él y sus colegas de Wilbur-Ellis y Chamberlin Agriculture administran alrededor de 50 puntos de trampeo en todo el valle de Hood River. Registran crisopas, deraeocoris, trechnites y otros depredadores y envían los datos a Chris Adams, entomólogo de la Universidad Estatal de Oregón en el Centro de Investigación y Extensión Agrícola Mid-Columbia de Hood River. Heater hace sus recuentos y luego entrega las trampas pegajosas a Adams, para que pueda verificar los recuentos nuevamente, brindando una segunda revisión.

Los consultores basan sus recomendaciones en recuentos específicos para asesorar a sus clientes, mientras que Adams analiza los datos y los incluye en sus actualizaciones entomológicas semanales que distribuye en toda la zona.

El objetivo es definir umbrales formales para las poblaciones de insectos beneficiosos con el fin de que respalden las decisiones sobre pulverización y otras medidas del manejo integrado de plagas.

“Tardaremos años en averiguarlo”, afirmó Adams.

Adams había estado experimentando con las trampas con socios de Washington en el marco de una subvención de tres años de la Comisión de Investigación de Árboles Frutales de Washington. Durante ese proyecto, identificaron correlaciones entre la psila y las poblaciones de depredadores. Como era de esperar, una mayor presencia de depredadores en las trampas coincidió con una menor presión de la psila. Adams también observó que las trampas reflejaban los ciclos anuales de las poblaciones de psilas y sus enemigos naturales.

Al final del proyecto quedaron algunos atrayentes disponibles, por lo que Adams los distribuyó entre los consultores locales con el objetivo de mantener activo el flujo de datos. Además, ha gestionado financiación ante Western Sustainable Agriculture Research and Education para continuar el proyecto y ofrecer formación a los consultores en la identificación de depredadores.

No es que Adams odie las bandejas de muestreo, un método de monitoreo utilizado por investigadores y asesores agrícolas de Washington. Las utiliza para seguir poblaciones de insectos beneficiosos y tomar decisiones de administración basadas en umbrales establecidos. Su equipo las utiliza para aportar datos a Robert Orpet, un colaborador de la Universidad Estatal de Washington que también estudia las poblaciones de insectos beneficiosos.

Ambos métodos tienen sus ventajas.

Las trampas pegajosas tienden a capturar insectos voladores adultos atraídos por los cuatro volátiles de planta. Los deraeocoris, las crisopas y avispas amarillas son capturas habituales. Estos escapan volando en cuanto se golpea una rama para obtener una muestra con una bandeja de muestreo.

No se preocupe: las trampas están suspendidas en algunos árboles de muestra y no atrapan suficientes insectos como para disminuir la población y anular el beneficio de los beneficiosos, dijo Adams.

Las trampas capturan pocas tijeretas y arañas, depredadores de psilas que no vuelan ni utilizan los compuestos volátiles para localizar a sus presas, explicó Adams. Las bandejas resultan más efectivas para ellos.

Por esta razón, el personal de Agricultura de Chamberlin sigue utilizando ambas.

“¿Hay alguna forma de combinarlas?”, se preguntó Bruce Kiyokawa, asesor de cultivos de Chamberlin.

El método aún es nuevo, por lo que los umbrales específicos no se han definido. Pero las trampas han servido para fundamentar decisiones mientras Adams desarrolla su base de datos, afirmó Kiyokawa.

“En algunos casos nos ha dado la confianza para decir: ‘Dejémoslo una semana más a ver qué pasa’”, dijo.

En marzo, una de las trampas de Heater capturó 100 deraeocoris, lo que le llevó a aconsejar a un productor que se omitiera por completo la pulverización en la primavera temprana. El bloque vecino había sido rociado recientemente con Surround (caolín) y Heater especula que este tratamiento desplazó a los depredadores a su bloque.

Más tarde, a medida que aumentaba el calor del verano, la misma trampa también capturó un gran número de avispas amarillas y avispones.

La huerta rara vez experimenta presión por la psila; Heater lo atribuya a la presencia de depredadores.

Esta revelación lo entusiasmó con la idea de las trampas pegajosas de Adams. Antes de esto, se había mostrado escéptico.

“Este ejemplo probablemente fue lo que me animó con este proyecto”, afirmó. •

Este artículo ha sido traducido por Jean Dibble y revisado por Jutsely Rivera. Puede ponerse en contacto con Jean en jean@goodfruit.com