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Vieja escuela, nueva herramienta para manzanas

Durante décadas se han utilizado las mismas herramientas para estimar la madurez de las manzanas, pero ahora es posible obtener los mismos datos sin destruir ninguna.
Wally Penhallegon, supervisor de Pine Canyon Growers, afirmó que, a lo largo de sus 35 años de carrera profesional, la tecnología para determinar la madurez de las manzanas no ha cambiado. Aún corta manzanas para evaluarlas y realizar pruebas de almidón, como se observa en esta parcela de Fuji, a una semana de la cosecha en Orondo, Washington, en un día brumoso en octubre pasado. (Kate Prengaman/Good Fruit Grower)
Wally Penhallegon, supervisor de Pine Canyon Growers, afirmó que, a lo largo de sus 35 años de carrera profesional, la tecnología para determinar la madurez de las manzanas no ha cambiado. Aún corta manzanas para evaluarlas y realizar pruebas de almidón, como se observa en esta parcela de Fuji, a una semana de la cosecha en Orondo, Washington, en un día brumoso en octubre pasado. (Kate Prengaman/Good Fruit Grower)

Cuando Wally Penhallegon evalúa una fila de manzanas maduras para determinar la fecha óptima de cosecha, sigue utilizando las mismas herramientas que ha usado durante décadas.

Pruebas de yodo. Pruebas de presión. Brix. Y, por supuesto, su propio sentido del gusto y la textura.

“Soy de la vieja escuela: hago las pruebas en el campo. Ahí se puede saber por cómo se corta la fruta y cómo se siente”, subrayó Penhallegon, productor y consultor de Pine Canyon Growers, en Orondo, Washington. “La tecnología no ha cambiado en mis 35 años en el sector”, señaló.

Un perfecto ejemplo: el refractómetro que utiliza se le fue proporcionado por Trout Inc. hace más de 30 años. No obstante, no se opone a la innovación.

“Cuando trabajaba en Trout con Tom Auvil, un horticultor de larga trayectoria, fuimos los primeros agrónomos en tener computadores en nuestras camionetas”, afirmó. “Siempre hemos querido la última tecnología”.

Por eso, la temporada pasada estaba encantado al poder probar un nuevo sensor de Rubens Technology, una empresa australiana. El dispositivo portátil, ahora comercializado por AgroFresh, parece un foco y contiene un sensor óptico de infrarrojo cercano, similar a los que se utilizan en las líneas de empaque, dentro de una funda que bloquea la luz.

El concepto no es nuevo, por supuesto. Los científicos llevan muchos años utilizando sensores ópticos no destructivos para estudiar la calidad de la fruta, pero la cantidad de calibración necesaria y la complejidad en la interpretación de los resultados han impedido su adopción por parte de la industria para su uso en el campo, según Ioannis Minas, profesor de pomología en la Universidad Estatal de Colorado.

“Nos dimos cuenta de que los productores no necesitan un nuevo sensor, sino datos de buena calidad y la capacidad de predecir los atributos que realmente valoran”, afirmó.

Recientemente ha comercializado un sistema conocido como XLSOR, que ayuda a los productores de duraznos a predecir la calidad y el momento óptimo de la cosecha, combinando sensores comerciales con modelos interpretativos de apoyo a la toma de decisiones.

También están apareciendo en el mercado otros sistemas de sensores. La Comisión de Investigación de Árboles Frutales de Washington (Washington Tree Fruit Research Commission) está evaluando tanto el Rubens como un sensor que utiliza microondas en lugar de infrarrojos cercanos. Conocido como Fresco, fue desarrollado en los Países Bajos por Vertigo Tech para emplear microondas y minimizar la influencia de las condiciones variables de luz.

Este dispositivo no destructivo de Rubens Technologies contiene un sensor óptico, similar a los que se utilizan en las líneas de empaque, dentro de una funda de goma negra que bloquea las interferencias lumínicas. Funciona bien para evaluar la fruta al recibirla en el almacén o para tomar muestras de cámara frigorífica durante la temporada de almacenamiento, pero su diseño hace que sea un poco difícil de usar en manzanas que aún están en los árboles, dijo Penhallegon. (Kate Prengaman/Good Fruit Grower)
Este dispositivo no destructivo de Rubens Technologies contiene un sensor óptico, similar a los que se utilizan en las líneas de empaque, dentro de una funda de goma negra que bloquea las interferencias lumínicas. Funciona bien para evaluar la fruta al recibirla en el almacén o para tomar muestras de cámara frigorífica durante la temporada de almacenamiento, pero su diseño hace que sea un poco difícil de usar en manzanas que aún están en los árboles, dijo Penhallegon. (Kate Prengaman/Good Fruit Grower)

Manoella Mendoza, directora de operaciones de investigación de la comisión, afirmó que es necesario seguir investigando ambos sensores antes de poder hacer recomendaciones, pero señaló que el sensor Fresco —que comenzó a probar en 2023— parece prometedor. “Ofrece un análisis rápido y es fácil de usar”, afirmó.

AgroFresh ve potencial para algo similar con el sensor Rubens. El dispositivo reproduce tres datos que se recogen habitualmente en el campo y en el almacén —presión, almidón y sólidos solubles, o Brix— sin dañar ninguna manzana, según Kent Mueller, responsable de ventas digitales de AgroFresh.

“Piense en la cantidad de fruta que se ahorra a lo largo de toda una temporada”, comentó Mueller. “Se vende por sí solo”.

En realidad, AgroFresh alquila los dispositivos a los productores por USD 3000 al año, lo que incluye la suscripción al software. Mueller dijo que, durante la primera temporada de uso, los agricultores deben calibrar cada dispositivo tomando también las mediciones tradicionales para cada variedad.

Penhallegon dijo que la necesidad de una “calibración exhaustiva” significaba que su equipo utilizaba el dispositivo más en el momento de la recepción de la fruta —donde es más fácil recopilar los datos dos veces— que en el campo. Pero sigue siendo optimista y cree que, una vez calibrado, el dispositivo puede hacer que su trabajo en el campo sea mucho más eficiente la próxima temporada.

“Para mí, lo importante no es la información que recopila, sino cómo la recopila”, advirtió Penhallegon. El sensor se sincroniza con los servicios en la nube de AgroFresh a través de su teléfono, y su enfoque no destructivo le permite tomar muestras más grandes y reducir tanto los errores humanos como el tiempo necesario.

El laboratorio móvil de Penhallegon incluye el mismo refractómetro Brix y penetrómetro que ha utilizado durante 35 años, pero se muestra optimista respecto a que las nuevas tecnologías —como el dispositivo con un mango rojo que se ve aquí, el sensor Rubens no destructivo— puedan ayudarle a recopilar más datos con mayor rapidez. (Kate Prengaman/Good Fruit Grower)
El laboratorio móvil de Penhallegon incluye el mismo refractómetro Brix y penetrómetro que ha utilizado durante 35 años, pero se muestra optimista respecto a que las nuevas tecnologías —como el dispositivo con un mango rojo que se ve aquí, el sensor Rubens no destructivo— puedan ayudarle a recopilar más datos con mayor rapidez. (Kate Prengaman/Good Fruit Grower)

También comenzó a utilizar el dispositivo en muestras de cámaras frigoríficas, es decir, inspecciones periódicas de la fruta en un cuarto con atmósfera controlada. Según Penhallegon, poder analizar las mismas 25 manzanas cada vez permite ahorrar mucha fruta y optimizar los resultados.

Cada escaneo tarda entre cuatro y cinco segundos.

“Si se pueden hacer suficientes escaneos, se podría eliminar la variabilidad”, afirmó. En la huerta, su ojo experto detecta diez “manzanas representativas” que selecciona para muestrear en cada bloque, no aquellas que son claramente atípicas. Un mayor número de muestras reduce la importancia de tomar esas decisiones.

Pero utilizar el dispositivo Rubens mientras las manzanas todavía están en el árbol es complicado, según Penhallegon. Quiere escanear la manzana desde el costado, no desde el cáliz, pero entonces el protector de luz no puede cerrarse alrededor de la fruta. Espera que AgroFresh y Rubens puedan diseñar una solución, o al menos darle el visto bueno para hacer un corte en la funda de goma del tallo.

Mueller, que en diciembre promocionaba el dispositivo en la NW Hort Expo de Wenatchee, dijo que la funda puede empujarse hacia atrás para poder escanear las manzanas en el árbol.

Según Penhallegon, llevar la tecnología de detección óptica que modernizó las líneas de empaque a un uso práctico y preciso en las huertas podría mejorar las decisiones sobre la cosecha y el almacenamiento. Espera poder probar pronto también el sensor Fresco. La primera generación de Rubens, como ocurre con la primera generación de cualquier tecnología, aún tiene algunos problemas que resolver, pero Penhallegon se muestra optimista. Cree que la tecnología mejorará el trabajo de los representantes agrícolas con experiencia, como él, sin sustituir sus conocimientos.

“Sustituye la recuperación de datos, pero no sustituye el hecho de recorrer el terreno y saber que estos árboles son demasiado vigorosos”, afirmó Penhallegon. “No se trata solo de cuándo recoger la fruta, sino de cómo recogerla y cómo almacenarla”. •

Este artículo ha sido traducido por Jean Dibble y revisado por Jutsely Rivera. Puede ponerse en contacto con Jean en jean@goodfruit.com.